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¿Cuál es la mejor agua para los riñones?

07 Nov 2023
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¿Cuál es la mejor agua para los riñones? Imagen tomada de: https://twitter.com/
  • ¿Qué vas a tomar hoy? Hay algunas bebidas que pueden beneficiar a tus riñones y otras que los dañan. Esto explican especialistas

¿Será melón, será sandía, será el agua fresca del otro día? Todo lo que tomas influye en diversas formas en tu cuerpo, en especial en tus riñones: mientras algunas bebidas pueden ser las peores, otras se consolidan como las mejores para la salud de estos órganos que filtran hasta media taza de sangre por minuto.

Los riñones realizan muchas funciones vitales para que tu cuerpo funcione, mientras lees esto, estos órganos del tamaño de un puño que están debajo de tus costillas están haciendo su trabajo para eliminar desechos y exceso de líquidos, principalmente limpian toxinas, además de que mantienen un equilibrio de agua, sales y minerales en tu sangre.

Hay muchas otras cosas que están pasando en este momento: tus riñones también están ayudando a producir hormonas para controlar la presión arterial, producir glóbulos rojos y mantener tus huesos sanos, explica National Institutes of Health (NIH).

También es posible que estés viviendo un daño silencioso, ya que esta parte del cuerpo se afecta por malos hábitos como estar mucho tiempo sentado, no tomar suficientes líquidos, beber demasiado refresco y bebidas alcohólicas y otros factores.

Hay varios padecimientos del riñón que se relacionan con la alimentación, por ejemplo, los cálculos renales, piedras muy dolorosas que prosperan si te deshidratas.

En exceso, refresco y cerveza pueden ser dañinos para órganos como los riñones. (Foto: Especial).

¿Qué agua es buena para los riñones?

El NIH explica que hay varias maneras de mantener los riñones sanos, como una alimentación baja en sodio, carnes procesadas y otros alimentos que causan daños renales, además de una ingesta saludable de líquidos.

¿Qué tanto debes tomar? Ingerir suficientes líquidos significa beber agua y bebidas saludables (sin azúcar ni grasas) para saciar la sed, dice National Kidney Foundation, la cual agrega que el color de la orina puede decir qué te falta: si es oscura, estás deshidratado.

La nutrióloga Wendy Bazilian explica a Eat this, not that que el agua debe ser siempre tu primera medida para cuidar tus riñones, es la única bebida esencial y sin la cual el cuerpo se daña.

El agua simple no tiene calorías y ayuda a recuperar los líquidos perdidos por las funciones del metabolismo, según Harvard T.H. Chan School of Public Health.

Aunque la cantidad recomendada varía según las necesidades de cada cuerpo, los especialistas del NIH sugieren que tomar de 1.5 a 2 litros de agua al día ayuda a eliminar el sodio y las toxinas de los riñones, además de que reduce el riesgo de enfermedad renal crónica.

National Kidney Foundation precisa que si bien suele decirse que hay que beber 8 vasos al día, esta regla no es tan precisa, ya que varía bastante según la persona, por ejemplo:

Hombres: necesitan aproximadamente 13 tazas (3 litros) de líquido al día.

Mujeres: requieren aproximadamente 9 tazas (2.2 litros) de líquido al día.

Personas con insuficiencia renal: no deben beber tanta agua porque no excretan la suficiente y requieren una medida especial.

Si, por ejemplo, tomas mucho refresco y muy poca agua, es probable que desarrolles cálculos renales o infecciones urinarias, ya que la deshidratación severa causa daño renal.

La Asociación Española de Urología considera que el agua mineral natural no es perjudicial para los riñones y podría ayudar a alcanzar los niveles de hidratación recomendados.

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.