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México vivirá edición histórica en Fitur 2026 como País Socio Destacado

19 Sep 2025
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México vivirá edición histórica en Fitur 2026 como País Socio Imagen: Cortesía
Por Victoria González Prado
 
El pasado jueves 18 de septiembre, Josefina Rodríguez Zamora, titular de la Secretaría de Turismo federal, informó que México vivirá una edición histórica en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026, donde será “País Invitado” (sic), con despliegue sin precedentes, que mostrará al mundo su riqueza cultural, natural y turística.
Me gustaría aclarar, a los lectores, que México, no será “País Invitado” (sic). Todos los países que participan en la Feria Internacional de Turismo son invitados. La diferencia entre uno y otro, es que cada país decide el tamaño de su stand, cuántos prestadores de servicios acuden y los atractivos que presenta. 
 
México, es País Socio, que es totalmente diferente. Ser País Socio en Fitur significa tener un rol destacado y privilegiado en la feria, permitiendo promocionar su oferta turística, cultural, gastronómica y artesanal a nivel global ante más de 150 países y miles de operadores turísticos. Esta colaboración especial genera fuerte visibilidad internacional, fortalece el posicionamiento del país y abre oportunidades para crear nuevos negocios y atraer inversiones al sector turístico. 
Además, la participación como País Socio implica inversión económica significativa para asegurar presencia destacada en la feria, como en el caso de México con un millón de euros. La feria se convierte en un escaparate ideal para presentar la totalidad del potencial turístico de un país, desde la cultura y los Pueblos Mágicos hasta la naturaleza y la artesanía. 
La alianza, anunciada en la edición de Fitur 2025, marcó un punto de inflexión en la trayectoria que México ha seguido en los últimos años en el sector turístico, consolidándose como referente internacional. 
Regresando al comunicado de prensa que emitió la Secretaría de Turismo. En la reunión que tuvo lugar en la sede de la Embajada de España en México, en las Lomas, la titular de turismo comentó: “como dice la presidenta: no llegué sola, llegamos todas y todos. Hoy llegan 32 estados; llegan artesanas y artesanos, cocineras y cocineros, guías de turismo, turoperadores, agencias de viaje y muchos más que antes no habían tenido el privilegio de dar a conocer la riqueza de cada estado”. 
Acompañada por el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado, Rodríguez Zamora destacó que el pabellón de México marcará un hito al convertirse en el más grande de la historia, con superficie de mil 780 metros cuadrados en planta baja y 158 metros cuadrados en el primer piso para oficinas, el más grande de la zona de las Américas.
En ese espacio, dijo, estarán representados los 32 estados del país, incluyendo sección especial para las tres ciudades sede de la Copa del Mundo 2026. Además, se prevé una delegación de más de 800 personas, entre empresarios y representantes estatales, la más numerosa registrada hasta la fecha.
“Fitur 2026 tendrá la participación más grande de México en su historia; será el evento con el que iniciaremos un año histórico para el turismo nacional, en el que mostraremos al mundo la grandeza de nuestra cultura, la diversidad de nuestros destinos y la fortaleza de nuestra industria turística. Será también el punto de partida para consolidar a nuestro país como referente internacional en materia de turismo”, afirmó.
Asimismo, se anunció que como parte de la estrategia de promoción internacional, la presencia de México en Madrid trascenderá los muros de la feria. Durante esa semana; la capital española se vestirá con los colores, sonidos y sabores de México mediante activaciones en espacios emblemáticos: jornadas de lucha libre, montaje de trajineras, exhibiciones de alebrijes monumentales, desfiles de moda con textiles tradicionales, desfiles de catrinas, experiencias inmersivas del Tren Maya, conciertos con artistas de renombre, carros alegóricos, decoración mexicana y muestras gastronómicas como el “Reto del Taco”, que reunirá a chefs reconocidos de México y España.
“Las activaciones que realizaremos en Madrid llevarán un pedacito de México a España. Cada trajinera, cada alebrije, cada catrina y cada sabor serán un puente para que el público español viva nuestra alegría, nuestras tradiciones y el orgullo de ser mexicanos”, dijo la secretaria de turismo.
Agregó que a esta agenda se sumará “Ventana a México”, espacio único en la Residencia del Embajador de México en España, donde los 32 estados tendrán la oportunidad de presentar su oferta turística, cultural y gastronómica. “Será un espacio de promoción, donde las entidades federativas promoverán sus múltiples destinos y atractivos turísticos, y darán a conocer los productos artesanales, culturales y gastronómicos distintivos de cada región a nivel internacional”. 
Resaltó, además, que para fortalecer los lazos con la industria turística española, de octubre a enero se desarrollarán seminarios, presentaciones de destinos y webinars con las principales agencias de viaje, así como campaña especial que llevará la imagen de México a distintas redes de agencias en todo el país.
Por su parte, el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado, agradeció a la presidente Claudia Sheinbaum Pardo por sumarse a esta gran feria turística, que por primera vez tendrá a México como “País Invitado” (sic). 
“Va a ser una gran fiesta. Un despliegue de arte, cultura, gastronomía, alegría de vivir y de esa esencia tan especial que tiene este país, crisol de culturas que lo hace único en el mundo”, sostuvo.
En su oportunidad, la directora de Fitur, María Valcarce Rodríguez, reconoció el compromiso de la secretaria Josefina Rodríguez con esta feria y con el impulso al turismo como motor de desarrollo económico, social y cultural.
“La designación de México como ‘País Invitado’ (sic), no solo es un reconocimiento a su trayectoria turística, sino también una celebración de su capacidad de innovar, crecer, mejorar y liderar tendencias en turismo sostenible y comunitario”, enunció.
Al hacer uso de la palabra la secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Alejandra Frausto Guerrero, declaró que “desde la Ciudad de México queremos mostrar que somos una capital viva, diversa y hospitalaria, que combina modernidad con tradición, naturaleza con cultura, y que tiene el honor de ser una de las sedes del próximo Mundial. Llegaremos con entusiasmo, con creatividad y con la certeza de que esta será una edición histórica que marcará un antes y un después para nuestro país en la feria más importante de turismo en el mundo”.
 
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El apunte del director

  • 15 ABRIL 2026
    JARDINE HUNDE EL PRESTIGIO Y LA IDENTIDAD DEL AMÉRICA
    En el fútbol, la memoria es corta, pero la exigencia es permanente. Y en un club como el Club América, la historia no sólo pesa: obliga. Por eso, lo que hoy ocurre bajo la dirección técnica de André Jardine no puede analizarse desde la nostalgia de los títulos, sino desde la realidad inmediata de un equipo que ha perdido rumbo, carácter y, sobre todo, identidad.
    El tricampeonato conseguido por Jardine no está en discusión. Es un logro histórico que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del americanismo. Pero en el fútbol de alta competencia, los éxitos pasados no otorgan inmunidad permanente. Y lo ocurrido en el último año —con la eliminación de la CONCACAF Champions Cup y el riesgo latente de quedar fuera de la liguilla— confirma que el ciclo está agotado.
    El América de hoy no se parece al equipo dominante que impuso condiciones en la liga. Es un conjunto predecible, conservador y, por momentos, temeroso. Un equipo que ha cambiado la vocación ofensiva que lo caracterizaba por un enfoque defensivo que no sólo no le garantiza resultados, sino que además traiciona su esencia.
    Porque el América no está diseñado para especular.
    Históricamente, el club ha construido su grandeza sobre una premisa clara: ser protagonista, imponer condiciones y jugar con autoridad. El ADN del América no admite medias tintas. Y, sin embargo, bajo Jardine, ese ADN parece diluirse en planteamientos cautelosos que reducen al equipo a una versión menor de sí mismo.
    El problema no es sólo táctico. Es estructural.
    La responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha mostrado una paciencia que comienza a ser contraproducente. En cualquier otro club, los resultados recientes habrían detonado una evaluación profunda. En el América, en cambio, se ha optado por la continuidad sin ajustes de fondo.
    Y esa complacencia tiene costos.
    Desde el punto de vista deportivo, el equipo ha perdido competitividad. Desde el punto de vista económico, el riesgo es evidente: un América fuera de liguilla o sin protagonismo internacional afecta ingresos, audiencia y valor de marca. Pero más allá de los números, lo que está en juego es algo más importante: la identidad de la institución.
    Permitir que el equipo transite hacia la mediocridad competitiva es, en sí mismo, una contradicción con la historia del club.
    El otro gran problema está en la plantilla.
    Los refuerzos recientes, particularmente en el frente extranjero, no han estado a la altura de las exigencias del club. Lejos de marcar diferencia, han pasado desapercibidos en momentos clave. En un equipo que aspira a ser protagonista, los extranjeros deben ser determinantes, no complementarios.
    Y hoy, simplemente, no lo son.
    El América ha perdido peso en la cancha. Ha dejado de intimidar. Ha dejado de ser ese equipo que, incluso antes de jugar, imponía condiciones. Esa pérdida de jerarquía no es casualidad; es el resultado de decisiones acumuladas que no han sido corregidas a tiempo.
    Desde luego, cambiar de técnico no es una solución mágica. Pero en el fútbol, los ciclos existen y, cuando se agotan, insistir en ellos sólo profundiza el problema. Jardine ya no transmite la intensidad ni la claridad que el equipo necesita. Su propuesta se ha vuelto previsible y su margen de maniobra parece limitado.
    El mensaje del vestidor también importa. Y cuando un grupo percibe que el liderazgo se desgasta, el rendimiento colectivo inevitablemente se resiente.
    Por eso, la discusión no debe centrarse en si Jardine merece o no reconocimiento por lo logrado. Eso ya está en la historia. La discusión es si hoy tiene la capacidad de revertir la inercia negativa del equipo. Y la evidencia reciente sugiere que no.
    El América no puede darse el lujo de esperar a que la crisis se profundice.
    La exigencia de su historia obliga a tomar decisiones a tiempo. Decisiones que no siempre son cómodas, pero sí necesarias. Mantener un proyecto agotado por inercia o gratitud es una forma de renunciar a la competitividad.
    Y ese no es el sello del América.
    La salida de Jardine, junto con una revisión profunda de su cuerpo técnico y de la plantilla, no debe verse como un acto de ruptura, sino como un proceso de renovación. El club necesita recuperar su esencia, su agresividad, su ambición.
    Necesita volver a ser el América.
    Porque en este club, los títulos no se celebran eternamente; se defienden todos los días. Y cuando el equipo deja de hacerlo, la responsabilidad de corregir el rumbo recae en quienes toman las decisiones.
    Hoy, más que nunca, el América necesita menos complacencia y más carácter.
    Porque la grandeza no se administra.
    Se exige.