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Arrancan Manolo y Javier el programa de movilidad más importante en la historia de Saltillo Destacado

01 Oct 2025
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Arrancan Manolo y Javier el programa de movilidad más importante en la historia de Saltillo Imagen tomada de: https://coahuila.gob.mx/

El gobernador Manolo Jiménez Salinas y el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González pusieron en marcha el programa “Aquí Vamos Gratis”, estrategia social de movilidad urbana que beneficiará a miles de saltillenses con servicio de transporte gratuito.

 

"¡El trabajo en equipo siempre da mejores resultados! Hoy en Saltillo junto con el alcalde Javier Díaz, pusimos en marcha “Aquí Vamos Gratis”, un gran programa de transporte público con el que mejoraremos la movilidad de la capital del estado y apoyaremos la economía de miles de familias coahuilenses: destacó el gobernador.

 

“Aquí Vamos Gratis” tiene como objetivo incentivar el uso del transporte público y generar beneficios para la sociedad al ofrecer

transporte público gratuito en dos rutas troncales especiales, con 35 unidades modernas con capacidad para 77 personas, equipadas con aire acondicionado y wifi; todo esto como parte de una visión de ciudad más accesible, equitativa y sustentable.

 

Manolo Jiménez señaló que este es uno de los programas más importantes en la historia de Saltillo, un programa de modernización del transporte público, de gran impacto social que fue compromiso de campaña tanto de él como de Javier Díaz.

 

“Y la mejor manera de honrar la confianza de la gente es cumpliendo, y con este gran programa de movilidad le estamos cumpliendo a nuestra gente”, mencionó.

 

Comentó que este no es solo un gran programa para mejorar la movilidad de las y los saltillenses, sino que es un gran programa social para la gente que impacta positivamente en su economía y en su calidad de vida.

 

Felicitó a Javier Díaz por este gran proyecto que cuenta con camiones de primer mundo, pero, dijo, como en pocas partes del mundo, el de Saltillo es gratuito.

 

De la misma manera, agradeció a los concesionarios por entrarle a este gran proyecto que, a final de cuentas, es para bien de toda la comunidad de Saltillo.

 

Jiménez Salinas recordó que, de la mano con las alcaldesas y alcaldes de toda la entidad, se han detonado una serie de programas que tienen que ver con mejorar la calidad de vida de las y los coahuilenses.

 

Expresó que se ha detonado el Gran Programa de Salud Popular, donde se tiene un abasto del 85 por ciento de medicinas en los centros de salud previamente rehabilitados; el programa de telemedicina, la tarjeta de la salud popular; los diferentes programas y acciones de Mejora; además de las acciones de la estrategia Impulso Educativo, mediante la cual se entregaron más de 500 mil paquetes de útiles escolares gratuitos a alumnos de escuelas públicas de nivel básico. Además de los diferentes programas de becas.

 

“Además, en Coahuila hay seguridad, hay empleo, hay calidad de vida y trabajo en unidad”, destacó el gobernador Manolo Jiménez.

 

Javier Díaz González, presidente municipal de Saltillo agradeció a Manolo Jiménez por todo el apoyo, la coordinación y el trabajo en equipo, y expresó que el programa “Aquí Vamos Gratis” refleja lo que son como gobierno, un equipo con visión, con tecnología, con capacitación, innovación, y con voluntad de servir a la gente.

 

Explicó que este programa significa un nuevo y moderno sistema de transporte público de pasajeros, reingeniería de las rutas troncales, ahorro directo del gasto familiar.

 

“Este es un gran programa social que beneficiará a miles de familias”, dijo, e informó que se tienen 13 puntos de credencialización que a la fecha ha atendido a más de 40 saltillenses.

 

Yolanda Tobías González, beneficiaria de este programa, agradeció al Gobernador del Estado por apoyar tanto a Saltillo ya todos los municipios, al comentar que el trabajo en equipo da muchos y mejores resultados.

 

Reconoció el trabajo de Javier Díaz por el inicio de este nuevo sistema de transporte urbano, el cual, además de transportarles de una manera más comida, rápida y segura, apoyará la economía familiar.

 

Estuvieron presentes en el lanzamiento de este programa, Luz Elena Morales Núñez, diputada presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso local; Liliana Salinas Valdés, presidenta honoraria del DIF Coahuila; Luly López Naranjo, presidente honoraria del DIF Saltillo; Miguel Alagara Acosta, secretario de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Movilidad; Víctor de la Rosa Molina director del Instituto de Movilidad Urbana Sostenible.

 

Diputados y diputadas locales; funcionarios estatales y municipales; empresarios, concesionarios de transporte público.

 

Con información de: https://coahuila.gob.mx/

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El apunte del director

  • 15 ABRIL 2026
    JARDINE HUNDE EL PRESTIGIO Y LA IDENTIDAD DEL AMÉRICA
    En el fútbol, la memoria es corta, pero la exigencia es permanente. Y en un club como el Club América, la historia no sólo pesa: obliga. Por eso, lo que hoy ocurre bajo la dirección técnica de André Jardine no puede analizarse desde la nostalgia de los títulos, sino desde la realidad inmediata de un equipo que ha perdido rumbo, carácter y, sobre todo, identidad.
    El tricampeonato conseguido por Jardine no está en discusión. Es un logro histórico que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del americanismo. Pero en el fútbol de alta competencia, los éxitos pasados no otorgan inmunidad permanente. Y lo ocurrido en el último año —con la eliminación de la CONCACAF Champions Cup y el riesgo latente de quedar fuera de la liguilla— confirma que el ciclo está agotado.
    El América de hoy no se parece al equipo dominante que impuso condiciones en la liga. Es un conjunto predecible, conservador y, por momentos, temeroso. Un equipo que ha cambiado la vocación ofensiva que lo caracterizaba por un enfoque defensivo que no sólo no le garantiza resultados, sino que además traiciona su esencia.
    Porque el América no está diseñado para especular.
    Históricamente, el club ha construido su grandeza sobre una premisa clara: ser protagonista, imponer condiciones y jugar con autoridad. El ADN del América no admite medias tintas. Y, sin embargo, bajo Jardine, ese ADN parece diluirse en planteamientos cautelosos que reducen al equipo a una versión menor de sí mismo.
    El problema no es sólo táctico. Es estructural.
    La responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha mostrado una paciencia que comienza a ser contraproducente. En cualquier otro club, los resultados recientes habrían detonado una evaluación profunda. En el América, en cambio, se ha optado por la continuidad sin ajustes de fondo.
    Y esa complacencia tiene costos.
    Desde el punto de vista deportivo, el equipo ha perdido competitividad. Desde el punto de vista económico, el riesgo es evidente: un América fuera de liguilla o sin protagonismo internacional afecta ingresos, audiencia y valor de marca. Pero más allá de los números, lo que está en juego es algo más importante: la identidad de la institución.
    Permitir que el equipo transite hacia la mediocridad competitiva es, en sí mismo, una contradicción con la historia del club.
    El otro gran problema está en la plantilla.
    Los refuerzos recientes, particularmente en el frente extranjero, no han estado a la altura de las exigencias del club. Lejos de marcar diferencia, han pasado desapercibidos en momentos clave. En un equipo que aspira a ser protagonista, los extranjeros deben ser determinantes, no complementarios.
    Y hoy, simplemente, no lo son.
    El América ha perdido peso en la cancha. Ha dejado de intimidar. Ha dejado de ser ese equipo que, incluso antes de jugar, imponía condiciones. Esa pérdida de jerarquía no es casualidad; es el resultado de decisiones acumuladas que no han sido corregidas a tiempo.
    Desde luego, cambiar de técnico no es una solución mágica. Pero en el fútbol, los ciclos existen y, cuando se agotan, insistir en ellos sólo profundiza el problema. Jardine ya no transmite la intensidad ni la claridad que el equipo necesita. Su propuesta se ha vuelto previsible y su margen de maniobra parece limitado.
    El mensaje del vestidor también importa. Y cuando un grupo percibe que el liderazgo se desgasta, el rendimiento colectivo inevitablemente se resiente.
    Por eso, la discusión no debe centrarse en si Jardine merece o no reconocimiento por lo logrado. Eso ya está en la historia. La discusión es si hoy tiene la capacidad de revertir la inercia negativa del equipo. Y la evidencia reciente sugiere que no.
    El América no puede darse el lujo de esperar a que la crisis se profundice.
    La exigencia de su historia obliga a tomar decisiones a tiempo. Decisiones que no siempre son cómodas, pero sí necesarias. Mantener un proyecto agotado por inercia o gratitud es una forma de renunciar a la competitividad.
    Y ese no es el sello del América.
    La salida de Jardine, junto con una revisión profunda de su cuerpo técnico y de la plantilla, no debe verse como un acto de ruptura, sino como un proceso de renovación. El club necesita recuperar su esencia, su agresividad, su ambición.
    Necesita volver a ser el América.
    Porque en este club, los títulos no se celebran eternamente; se defienden todos los días. Y cuando el equipo deja de hacerlo, la responsabilidad de corregir el rumbo recae en quienes toman las decisiones.
    Hoy, más que nunca, el América necesita menos complacencia y más carácter.
    Porque la grandeza no se administra.
    Se exige.