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De Cinco Estrellas. ¿Te gusta el arroz?, no dejes de probar el arroz martillo de Thor. Por: Victoria González Prado Destacado

23 Feb 2026
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De Cinco Estrellas. ¿Te gusta el arroz?, no dejes de probar el arroz martillo de Thor. Por: Victoria González Prado José Luis Armengol y arroz martillo de Thor (adictivo)
  • ¿Te gusta el arroz?, no dejes de probar el arroz martillo de Thor, es realmente adictivo
  • UNICO Hotel Collection invita a vivir experiencia de lujo todo incluido, diseñada   para adultos
  • Logra Morelos sinergia efectiva con sector hotelero y se fortalece el trabajo conjunto  

Hace aproximadamente un año, los icónicos arroces del grupo madrileño St. James llegaron al restaurante Amaral en el Hotel Presidente InterContinental Ciudad de México y, hace unos días el chef José Luis Armengol, fundador de St. James en Madrid, visitó el lugar para constatar que el mismo sabor de los arroces, que se disfruta en Madrid, se recrea en Amaral.

Y, ¿cómo hace que los sabores sean iguales?, preguntamos al chef José Luis y su respuesta fue, “tenemos nuestro secreto “y luego me abrazó y me dijo, “tratamos de que los insumos sean de la misma calidad y luego tenemos la receta exacta para que no haya ninguna diferencia “.

Esta vez, el menú estuvo compuesto por: delicioso Steak soufflé (combinación de carne envuelta en especie de hojaldre), crujiente croqueta de jamón ibérico (salsa bechamel y trocitos de jamón), y bikini trufado (pequeño sándwich con salsa de trufa y jamón ibérico).

El plato fuerte: arroz martillo de Thor, ten cuidado al pedirlo puede ser adictivo. Es osobuco (parte alta de la pata trasera de la vaca o ternera), que se cocina a fuego lento y luego lo pones en el arroz, le añades el tuétano y, en mi caso, se convirtió en adictivo.


José Luis Armengol y arroz martillo de Thor (adictivo), la entrada, arroz con mariscos, martillo de Thor.

 

También, probamos el exquisito y tradicional arroz de mariscos y fideuá de mariscos, que realmente estaban suculentos. Para endulzar el paladar, sorbete de limón y albahaca y tarta vasca

Así, una vez más y bajo la batuta de su creador nos deleitamos con diferentes los diferentes arroces, sin duda, elaborados con la técnica tradicional de St. James para ofrecer sabores auténticos de España en la capital mexicana. 

Cabe destaca que desde hace más de 50 años St. James es sinónimo de calidad y buen hacer en Madrid. El primer restaurante en la Calle Juan Bravo, ofrece los mejores arroces de la capital y excelente cocina mediterránea. Hoy hay restaurantes St. James en la calle Rosario Pino y en la calle Marqués Viudo de Pontejos, muy cerca de la Plaza Mayor.

Mientras se servían los platillos grupo flamenco amenizó la reunión. En la muestra gastronómica se sirvió la famosa cerveza Estrella Galicia, que fundó en 1906 emigrante retornado de México, José María Rivera Corral, quien bautizó la fábrica como ´La Estrella de Galicia´ en memoria de su antiguo negocio en Veracruz, ´La Estrella de Oro´.

La fábrica está en el polígono industrial de A Grea, en A Coruña, Galicia (España) y es producida por la empresa familiar Hijos de Rivera. No faltó vino tinto y blanco. La recomendación es, visita Amaral y disfruta alguno de los platillos de St. James. Te recomiendo todos, pero en especial el arroz martillo de Thor.

 
Fideuá, la cerveza, el dulce postre y el flamenco.

 

***** UNICO Hotel Collection invita a vivir experiencia de lujo todo incluido, diseñada exclusivamente para adultos, donde el romance se vive a través de la gastronomía de autor, el bienestar sensorial y escenarios que evocan la esencia más auténtica de México.

Tanto en el Pacífico como en el Caribe, UNICO se convierte en el refugio ideal para parejas que buscan desconectarse del mundo y conectar entre sí.

En Riviera Nayarit, el romance se expresa a través de propuesta gastronómica excepcional liderada por el chef ejecutivo Luis Quiroz y el chef celebridad Nicolás Cano.

Restaurantes como Agua Madre, corazón culinario del hotel, celebran los ingredientes del Pacífico mexicano con visión contemporánea; mientras que Kobo y Lía ofrecen viajes de sabor por Japón e Italia con ingredientes locales. Cenas frente al mar, coctelería de autor y experiencias personalizadas convierten cada velada en recuerdo inolvidable.

En el Caribe, Riviera Maya te verás envuelto en ambiente íntimo y sofisticado donde la gastronomía y el bienestar se entrelazan. Restaurantes como Cueva Siete, bajo la guía del chef Gerardo Vázquez Lugo, rinde homenaje a la tradición yucateca; Mi Carisa evoca los sabores del Mediterráneo y AVEC sorprende con técnicas impecables y tradicionales del rico legado culinario de Francia.

El bienestar es pilar esencial en ambos destinos gracias a Esencia Wellness Spa, presente tanto en Riviera Nayarit como en Riviera Maya, cada uno con rituales inspirados en las tradiciones curativas de su región.

En el Pacífico, las experiencias integran elementos como el copal, el agave y prácticas de herencia wixárika; mientras que en el Caribe se honra la sabiduría ancestral maya a través de tratamientos con ingredientes endémicos y ceremonias de conexión. Masajes en pareja, circuitos de hidroterapia y terapias personalizadas convierten al spa en santuario para celebrar el amor desde el equilibrio del cuerpo y el espíritu.

UNICO Hotel Collection reafirma su liderazgo como referente del todo incluido de lujo solo para adultos, donde el arte, la gastronomía y el orgullo por la región se convierten en el escenario perfecto.  

 
Los hoteles En Riviera Nayarit y Riviera Maya.

 

***** La Secretaría de Turismo del estado de Morelos y empresarios que integran la Asociación de Hoteles de la entidad (AHEM), acordaron fortalecer la cooperación y el trabajo conjunto para impulsar el desarrollo del sector de viajes y turismo en la región.

Durante el encuentro, encabezado por el secretario Daniel Altafi Valladares, los empresarios reconocieron resultados que se han alcanzado en este primer año de administración con la nueva Ley de Turismo, el Programa Maestro de Desarrollo Turístico y la operación del Observatorio Turístico; resaltaron que estos instrumentos brindan certeza, piso parejo y rumbo claro para la industria, lo que permite contar con información confiable sobre la actividad hotelera y mejores condiciones para la inversión.

El gremio expresó que, tras años en los que no se había logrado una sinergia efectiva, hoy se observa trabajo institucional que construye bases sólidas para el sector, por lo que manifestaron su disposición de participar activamente en agenda coordinada, en plena alineación con el Programa Maestro de Desarrollo Turístico, que contribuya a elevar la calidad del producto turístico, modernizar establecimientos y fortalecer la experiencia de los visitantes.

Los asistentes a esta reunión destacaron el liderazgo de la gobernadora y la apertura de la Secretaría de Turismo que es cercana, escucha y articula soluciones lo que permite recuperar la confianza y construir una relación basada en visión y corresponsabilidad de largo plazo.

Por último, subrayaron la importancia de contar con espacios formales de interlocución, a través de la AHEM, donde se pueden plantear propuestas y proyectos desde la visión de quienes realizan la actividad empresarial y asumen el compromiso directo con el destino, se reconoce que su participación es fundamental para consolidar al turismo como motor de desarrollo, empleo y bienestar.

 
Morelos hace sinergia con los hoteleros de la región.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • 15 ABRIL 2026
    JARDINE HUNDE EL PRESTIGIO Y LA IDENTIDAD DEL AMÉRICA
    En el fútbol, la memoria es corta, pero la exigencia es permanente. Y en un club como el Club América, la historia no sólo pesa: obliga. Por eso, lo que hoy ocurre bajo la dirección técnica de André Jardine no puede analizarse desde la nostalgia de los títulos, sino desde la realidad inmediata de un equipo que ha perdido rumbo, carácter y, sobre todo, identidad.
    El tricampeonato conseguido por Jardine no está en discusión. Es un logro histórico que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del americanismo. Pero en el fútbol de alta competencia, los éxitos pasados no otorgan inmunidad permanente. Y lo ocurrido en el último año —con la eliminación de la CONCACAF Champions Cup y el riesgo latente de quedar fuera de la liguilla— confirma que el ciclo está agotado.
    El América de hoy no se parece al equipo dominante que impuso condiciones en la liga. Es un conjunto predecible, conservador y, por momentos, temeroso. Un equipo que ha cambiado la vocación ofensiva que lo caracterizaba por un enfoque defensivo que no sólo no le garantiza resultados, sino que además traiciona su esencia.
    Porque el América no está diseñado para especular.
    Históricamente, el club ha construido su grandeza sobre una premisa clara: ser protagonista, imponer condiciones y jugar con autoridad. El ADN del América no admite medias tintas. Y, sin embargo, bajo Jardine, ese ADN parece diluirse en planteamientos cautelosos que reducen al equipo a una versión menor de sí mismo.
    El problema no es sólo táctico. Es estructural.
    La responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha mostrado una paciencia que comienza a ser contraproducente. En cualquier otro club, los resultados recientes habrían detonado una evaluación profunda. En el América, en cambio, se ha optado por la continuidad sin ajustes de fondo.
    Y esa complacencia tiene costos.
    Desde el punto de vista deportivo, el equipo ha perdido competitividad. Desde el punto de vista económico, el riesgo es evidente: un América fuera de liguilla o sin protagonismo internacional afecta ingresos, audiencia y valor de marca. Pero más allá de los números, lo que está en juego es algo más importante: la identidad de la institución.
    Permitir que el equipo transite hacia la mediocridad competitiva es, en sí mismo, una contradicción con la historia del club.
    El otro gran problema está en la plantilla.
    Los refuerzos recientes, particularmente en el frente extranjero, no han estado a la altura de las exigencias del club. Lejos de marcar diferencia, han pasado desapercibidos en momentos clave. En un equipo que aspira a ser protagonista, los extranjeros deben ser determinantes, no complementarios.
    Y hoy, simplemente, no lo son.
    El América ha perdido peso en la cancha. Ha dejado de intimidar. Ha dejado de ser ese equipo que, incluso antes de jugar, imponía condiciones. Esa pérdida de jerarquía no es casualidad; es el resultado de decisiones acumuladas que no han sido corregidas a tiempo.
    Desde luego, cambiar de técnico no es una solución mágica. Pero en el fútbol, los ciclos existen y, cuando se agotan, insistir en ellos sólo profundiza el problema. Jardine ya no transmite la intensidad ni la claridad que el equipo necesita. Su propuesta se ha vuelto previsible y su margen de maniobra parece limitado.
    El mensaje del vestidor también importa. Y cuando un grupo percibe que el liderazgo se desgasta, el rendimiento colectivo inevitablemente se resiente.
    Por eso, la discusión no debe centrarse en si Jardine merece o no reconocimiento por lo logrado. Eso ya está en la historia. La discusión es si hoy tiene la capacidad de revertir la inercia negativa del equipo. Y la evidencia reciente sugiere que no.
    El América no puede darse el lujo de esperar a que la crisis se profundice.
    La exigencia de su historia obliga a tomar decisiones a tiempo. Decisiones que no siempre son cómodas, pero sí necesarias. Mantener un proyecto agotado por inercia o gratitud es una forma de renunciar a la competitividad.
    Y ese no es el sello del América.
    La salida de Jardine, junto con una revisión profunda de su cuerpo técnico y de la plantilla, no debe verse como un acto de ruptura, sino como un proceso de renovación. El club necesita recuperar su esencia, su agresividad, su ambición.
    Necesita volver a ser el América.
    Porque en este club, los títulos no se celebran eternamente; se defienden todos los días. Y cuando el equipo deja de hacerlo, la responsabilidad de corregir el rumbo recae en quienes toman las decisiones.
    Hoy, más que nunca, el América necesita menos complacencia y más carácter.
    Porque la grandeza no se administra.
    Se exige.