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De Cinco Estrellas. Organismos empresariales quieren fortalecer la competitividad, promoción internacional y desarrollo sostenible del turismo en México. Por: Victoria González Prado Destacado

11 Mar 2026
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De Cinco Estrellas. Organismos empresariales quieren fortalecer la competitividad, promoción internacional y desarrollo sostenible del turismo en México. Por: Victoria González Prado Empresarios inician mesas de trabajo en favor del turismo en México.
  • Organismos empresariales quieren fortalecer la competitividad, promoción internacional y desarrollo sostenible del turismo en México
  • Comala, Colima, destino imperdible en Semana Santa con su Feria del Pan, Ponche y Café

Con la firme intención de dar seguimiento a la firma del Convenio Marco de Colaboración entre organismos empresariales y el sector turístico que fue signado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), en España, el pasado el 23 de enero, los organismos empresariales se reunieron, hace unos días, para anunciar la instalación de mesas de trabajo que tienen como objetivo, fortalecer la competitividad, promoción internacional y desarrollo sostenible del turismo en México.

Los organismos reunidos expusieron que el turismo es uno de los sectores que mayor derrama económica genera en nuestro país, además de ser detonador de desarrollo económico, debido a que tiene grandes atractivos culturales, gastronómicos y destinos que otros países quisieran tener, pero que es importante mejorar y desarrollar para pasar del sexto al quinto lugar como el país más visitado en el mundo, objetivo que se ha propuesto esta administración.

En el evento participaron: Claudia Ramírez del Palacio, presidente ejecutiva de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac); Arturo Contreras Montaño, presidente de Tesoros de México; Rodrigo Álvarez y Jiménez, presidente Nacional del Club Skål International; Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente Nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac); José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE); Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex); Antonio Cosío Pando, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET); Juan Felipe Lozano, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) y, Héctor Flores, presidente de la Comisión Nacional de Turismo de Coparmex, quienes coincidieron en señalar la importancia de impulsar estrategia coordinada del sector privado y estatal, para consolidar el posicionamiento de México como uno de los destinos turísticos más relevantes a nivel global.

Los empresarios, se han propuesto trabajar sobre nueve ejes que ofrecen plan de certeza y seguridad para el desarrollo y la inversión en nuestro país, entre ellos destacan: el fortalecimiento de la competitividad y profesionalización del servicio de hospitalidad. Coordinación para el rediseño de la promoción turística del país. Prevención, manejo y gestión de crisis y estrategias para un desarrollo turístico sustentable, entre otros.

Durante la conferencia enfatizaron que México se mantiene en el sexto lugar de los países más visitados del mundo, con más de 47 millones de turistas internacionales en 2025, y con importante número de visitantes nacionales que generan alta derrama económica, lo que confirma su enorme potencial para seguir consolidándose como destino competitivo en el escenario turístico internacional.

Actualmente el turismo es uno de los pilares económicos del país, ocupa el tercer lugar al aportar cerca del 9 por ciento del Producto Interno Bruto nacional y generar más de 4.9 millones de empleos directos, además de detonar actividad en diversas cadenas productivas como transporte, hospedaje, comercio, entretenimiento y gastronomía, por ello la necesidad de seguir fortaleciéndolo.

Para el sector empresarial, es importante generar estrategias que desarrollen impulso de crecimiento sostenido y sustentable que detonen otros desarrollos turísticos que generen inversión y fuentes de empleo mejor pagado y donde exista certeza jurídica y seguridad.

En su oportunidad, Sierra Álvarez presidente de Coparmex dijo: “este convenio Marco establece las bases para una coordinación institucional del sector privado turístico, en colaboración con las autoridades, pues se busca avanzar con rumbo y paso firme, con representación empresarial unida en agendas comunes, con mensajes claros y objetivos compartidos ante los mercados nacionales e internacionales.

“La colaboración pública privada es la clave. De ahí la relevancia de contar con la presencia, del Consejo Coordinador Empresarial, y de haber contado en la firma del Convenio en Madrid, con la presencia y testimonio de la Secretaría de Turismo de los gobiernos estatales y los liderazgos legislativos; es decir, todos unidos en una estrategia en un propósito común: el turismo es una prioridad compartida y se construye trabajando juntos”.

La Copa Mundial de Fútbol, para los empresarios, pondrá a México en los ojos del mundo y esto es oportunidad histórica que mostrará su capacidad de organización, coordinación y certidumbre fortalecer al sector y generar desarrollo sostenido.

Coincidieron en que la coordinación entre los diferentes actores de la industria será clave para fortalecer la promoción turística, elevar la calidad del servicio, impulsar la profesionalización del sector y generar mejores condiciones para el desarrollo de las comunidades receptoras del turismo internacional y nacional.

De igual forma, se habló de la importancia de detonar otros destinos, de los cuales ya están trabajando en 18, mismos que requieren ruta de navegación para su mejor desarrollo, además de mejorar la conectividad, pues como parte del impulso de saltar al siguiente puesto entre los países más visitados en el mundo es necesario ampliar el aeropuerto de la Ciudad de México y, pusieron como ejemplo el aeropuerto de Turquía que detonó que subiera a nivel global.

Detallaron que todo lo anterior es suma de voluntades, y esperan que más organismos se adhieran, pues para escalar en el rating mundial, se requiere atraer a 12 millones de visitantes internacionales lograr ser el quinto lugar más visitado del mundo.  

A pregunta expresa, sobre si un mejor aeropuerto puede convertirse en detonador de más visitantes, Rodrigo Álvarez y Jiménez, dijo: “es un hecho que el Aeropuerto de Ciudad de México está saturado y la decisión del otro aeropuerto, no fue la mejor solución. La idea es plantear una mejor solución y estamos dispuestos a apoyar para que se corrija y que podamos crecer al nivel de otras naciones”.

Al mismo planteamiento, José Medina Mora Icaza, agregó: “Turquía pasó a ser uno de los primeros países más visitados (quinto lugar), y lo consiguieron por contar hoy con aeropuerto de gran capacidad. Nosotros pudimos haber sido el hub para América Latina y ese puesto lo ahora tiene Panamá. Perdimos esa oportunidad. Es un tema que tenemos que retomar por el bien del país, tenemos ese potencial y si queremos competir tenemos que contar con mejor manejo de capacidad”, aseguró. 

Así, la instalación de las mesas de trabajo derivadas del convenio firmado en Madrid, es el inicio de nueva etapa de colaboración entre los principales organismos empresariales vinculados al turismo, con el objetivo de impulsar acciones que fortalezcan la competitividad del país, promuevan experiencias turísticas de mayor valor y consoliden a México como uno de los destinos más atractivos del mundo.

 
Empresarios inician mesas de trabajo en favor del turismo en México.

 

***** La Semana Santa se acerca y el Pueblo Mágico de Comala conocido como el “Pueblo Blanco de América”, te espera y recibe rodeado de huertas, calles empedradas y casas blancas con techos de teja roja.

Cada primavera se convierte en hogar de la Feria del Pan, Ponche y Café, que en su edición número 24 será del 27 de marzo al 12 de abril, en plena temporada vacacional, la cita es en la plaza principal, de 10:00 a 23:00 horas.

Este año la feria reunirá más de 150 expositores y grupos culturales para disfrute de visitantes y locales quienes podrán disfrutar de actividades para toda la familia, presentaciones artísticas, música en vivo y danza tradicional.

 
El famoso pan de Comala.

 

Los sabores son los grandes protagonistas. El tradicional ponche comalteco (bebida artesanal preparada con alcohol de caña, frutas, mezcal y/o leche), con variedad de sabores. El pan, conserva recetas heredadas por generaciones evocan el sabor auténtico del horno de barro. Todo acompañado por café cultivado en suelos volcánicos de la región, reconocido por su aroma y calidad.

La feria tiene también agenda cultural que incluye música en vivo, bailables y diversas expresiones artísticas para toda la familia. Además, es el lugar ideal para adquirir productos locales y llevarse un pedacito de Comala a casa.

Visitar Comala es descubrir rincones históricos y con belleza local como la Plaza Principal, la Parroquia de San Miguel Arcángel o el Museo Universitario Alejandro Rangel Hidalgo. Para los amantes de la naturaleza, los alrededores ofrecen paisajes verdes como el Volcán de Colima, la Laguna de Carrizalillos o la Laguna de la María.

Y para complementar la escapada, quédate en la Hacienda de San Antonio que ofrece experiencia de lujo, historia y tranquilidad.

 
¿Ya probaste el ponche?  

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • 15 ABRIL 2026
    JARDINE HUNDE EL PRESTIGIO Y LA IDENTIDAD DEL AMÉRICA
    En el fútbol, la memoria es corta, pero la exigencia es permanente. Y en un club como el Club América, la historia no sólo pesa: obliga. Por eso, lo que hoy ocurre bajo la dirección técnica de André Jardine no puede analizarse desde la nostalgia de los títulos, sino desde la realidad inmediata de un equipo que ha perdido rumbo, carácter y, sobre todo, identidad.
    El tricampeonato conseguido por Jardine no está en discusión. Es un logro histórico que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del americanismo. Pero en el fútbol de alta competencia, los éxitos pasados no otorgan inmunidad permanente. Y lo ocurrido en el último año —con la eliminación de la CONCACAF Champions Cup y el riesgo latente de quedar fuera de la liguilla— confirma que el ciclo está agotado.
    El América de hoy no se parece al equipo dominante que impuso condiciones en la liga. Es un conjunto predecible, conservador y, por momentos, temeroso. Un equipo que ha cambiado la vocación ofensiva que lo caracterizaba por un enfoque defensivo que no sólo no le garantiza resultados, sino que además traiciona su esencia.
    Porque el América no está diseñado para especular.
    Históricamente, el club ha construido su grandeza sobre una premisa clara: ser protagonista, imponer condiciones y jugar con autoridad. El ADN del América no admite medias tintas. Y, sin embargo, bajo Jardine, ese ADN parece diluirse en planteamientos cautelosos que reducen al equipo a una versión menor de sí mismo.
    El problema no es sólo táctico. Es estructural.
    La responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha mostrado una paciencia que comienza a ser contraproducente. En cualquier otro club, los resultados recientes habrían detonado una evaluación profunda. En el América, en cambio, se ha optado por la continuidad sin ajustes de fondo.
    Y esa complacencia tiene costos.
    Desde el punto de vista deportivo, el equipo ha perdido competitividad. Desde el punto de vista económico, el riesgo es evidente: un América fuera de liguilla o sin protagonismo internacional afecta ingresos, audiencia y valor de marca. Pero más allá de los números, lo que está en juego es algo más importante: la identidad de la institución.
    Permitir que el equipo transite hacia la mediocridad competitiva es, en sí mismo, una contradicción con la historia del club.
    El otro gran problema está en la plantilla.
    Los refuerzos recientes, particularmente en el frente extranjero, no han estado a la altura de las exigencias del club. Lejos de marcar diferencia, han pasado desapercibidos en momentos clave. En un equipo que aspira a ser protagonista, los extranjeros deben ser determinantes, no complementarios.
    Y hoy, simplemente, no lo son.
    El América ha perdido peso en la cancha. Ha dejado de intimidar. Ha dejado de ser ese equipo que, incluso antes de jugar, imponía condiciones. Esa pérdida de jerarquía no es casualidad; es el resultado de decisiones acumuladas que no han sido corregidas a tiempo.
    Desde luego, cambiar de técnico no es una solución mágica. Pero en el fútbol, los ciclos existen y, cuando se agotan, insistir en ellos sólo profundiza el problema. Jardine ya no transmite la intensidad ni la claridad que el equipo necesita. Su propuesta se ha vuelto previsible y su margen de maniobra parece limitado.
    El mensaje del vestidor también importa. Y cuando un grupo percibe que el liderazgo se desgasta, el rendimiento colectivo inevitablemente se resiente.
    Por eso, la discusión no debe centrarse en si Jardine merece o no reconocimiento por lo logrado. Eso ya está en la historia. La discusión es si hoy tiene la capacidad de revertir la inercia negativa del equipo. Y la evidencia reciente sugiere que no.
    El América no puede darse el lujo de esperar a que la crisis se profundice.
    La exigencia de su historia obliga a tomar decisiones a tiempo. Decisiones que no siempre son cómodas, pero sí necesarias. Mantener un proyecto agotado por inercia o gratitud es una forma de renunciar a la competitividad.
    Y ese no es el sello del América.
    La salida de Jardine, junto con una revisión profunda de su cuerpo técnico y de la plantilla, no debe verse como un acto de ruptura, sino como un proceso de renovación. El club necesita recuperar su esencia, su agresividad, su ambición.
    Necesita volver a ser el América.
    Porque en este club, los títulos no se celebran eternamente; se defienden todos los días. Y cuando el equipo deja de hacerlo, la responsabilidad de corregir el rumbo recae en quienes toman las decisiones.
    Hoy, más que nunca, el América necesita menos complacencia y más carácter.
    Porque la grandeza no se administra.
    Se exige.