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De Cinco Estrellas. Riviera Maya reúne en el encuentro Future Leaders in Travel 2026. Por: Victoria González Prado Destacado

31 Ago 2026
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De Cinco Estrellas. Riviera Maya reúne en el encuentro Future Leaders in Travel 2026. Por: Victoria González Prado En la reunión de Future Leaders in Travel 2026 en Riviera Maya.
  • Riviera Maya reúne en el encuentro Future Leaders in Travel 2026 a la próxima generación de líderes del sector turístico
  • Air Canada adopta medidas adicionales para facilitar los viajes de personas con movilidad reducida
  • El renacimiento del asador: Hilton redefine la experiencia del steakhouse para todos los amantes de la gastronomía

La Riviera Maya reafirma su posición como uno de los principales destinos internacionales para el encuentro y desarrollo de líderes de la industria turística con la celebración de Future Leaders in Travel 2026, que se celebró del 25 al 28 de agosto, en El Dorado Royale.

El complejo hotelero, propiedad de Lomas Hospitality, reúne a destacados profesionales de la industria de viajes de entre 22 y 40 años, en evento impulsado por TravelAge West y Northstar Travel Group, para fortalecer sus capacidades profesionales, generar nuevas oportunidades de negocio y construir relaciones que contribuyan a definir el futuro de la industria turística.

Dolores López Lira, presidente del Consejo del corporativo turístico comenta: “es oportunidad para continuar fortaleciendo el posicionamiento de la Riviera Maya y del Caribe Mexicano como destinos ideales para vacacionar y conectar, aprender, hacer negocios y abrir espacios para las nuevas generaciones de profesionales que están transformando la manera de hacer turismo”.

Durante cuatro días, los participantes tuvieron acceso a programa que combinó sesiones colaborativas de contenido, reuniones individuales entre compradores y proveedores, actividades al aire libre y experiencias sociales para generar conexiones auténticas entre los participantes.

“Nos sentimos orgullosos de recibir a esta nueva generación de líderes y mostrarles no solamente la hospitalidad que distingue al Grupo y la riqueza, diversidad y capacidad de innovación de nuestro destino”, destacó López Lira.

La celebración de Future Leaders in Travel se suma a agenda de encuentros internacionales que han elegido al Grupo y a la Riviera Maya como escenario para promover el intercambio de conocimiento y el liderazgo dentro de la industria.

A través de Lomas Hospitality, Grupo Lomas continúa impulsando experiencias que combinan hospitalidad, gastronomía, entretenimiento, naturaleza y cultura mexicana, creando escenarios para el desarrollo del talento, innovación y construcción de relaciones que contribuyan a fortalecer el futuro de la industria turística.

 
En la reunión de Future Leaders in Travel 2026 en Riviera Maya.

 

***** “Viajar con equipo de asistencia para la movilidad puede requerir planificación considerable y reconocemos la incertidumbre que pueden sentir los pasajeros al separarse de equipo esencial para su independencia.

Al respecto, Kerianne Wilson, directora de Accesibilidad al Pasajero de Air Canada comenta: “buscamps ofrecer a los viajeros opciones consistentes, expectativas más claras y mayor confianza al volar con nosotros. También refleja nuestro compromiso de escuchar a las personas con experiencia propia y seguir mejorando la accesibilidad a lo largo de todo el proceso de viaje. Esta política apoya a pasajeros con diversas necesidades de viaje, incluidos aquellos que viajan por negocios, ocio, motivos médicos o para practicar deportes adaptados. Su objetivo es reducir la incertidumbre en las distintas etapas del trayecto mediante enfoque más consistente para acomodar, manejar y brindar asistencia en relación con los dispositivos de movilidad.

“Así, las personas con discapacidad pueden viajar sin tener que explicar o justificar sus necesidades. Como viajera con discapacidad y atleta paralímpica, es muy importante que Air Canada reconozca que el equipo con el que viajamos, ya sea para facilitar la vida diaria, atender necesidades de cuidado o participar en deportes, es extensión de nuestro cuerpo y no maleta adicional.

Por otra parte, Meghan Hines, presidente del Comité Asesor de Accesibilidad de Air Canada, señala: “la aerolínea reconoce que las necesidades de accesibilidad no son iguales para todas las personas y que quienes tienen discapacidad deberían poder viajar con el equipo que necesitan. Air Canada continúa dando pasos importantes para facilitar los viajes, y esta nueva política marcará diferencia significativa al hacer que volar sea más sencillo y accesible para atletas de todos los niveles, desde el deporte recreativo hasta el alto rendimiento.

“Esto demuestra el compromiso de la aerolínea de escuchar y aprender de las experiencias y perspectivas de la comunidad del deporte paralímpico, y es muy alentador ver que esas ideas se traducen en cambios prácticos que mejorarán el acceso al deporte y a los viajes. Agradecemos la colaboración continua de la aerolínea y su compromiso con el avance de la accesibilidad”, reconoció Rachael Pinnock, directora Comercial y de Impacto del Comité Paralímpico Canadiense.

 
La aerolínea de la hoja de Maple facilita viajes para personas con movilidad reducida.

 

***** El arte del asado ha trascendido las fronteras y es destino por derecho propio para cualquier entusiasta de la buena mesa. Los restaurantes de carnes viven renacimiento global, transformándose de asadores tradicionales en templos de innovación donde la técnica del fuego y la calidad del producto son protagonistas.

Los hoteles Hilton están a la vanguardia de esta tendencia con propuesta gastronómica que rompe la barrera del alojamiento: son espacios diseñados para huéspedes o turistas, residentes locales, vecinos de la zona y cualquier persona que busque experiencia inmersiva y cortes de carne excepcionales.

Aquí te damos algunas propuestas que están redefiniendo el concepto de steakhouse en las Américas: Bazaar Meat, con la visión del chef José Andrés, tiene propuesta que destaca por las "Carnes al Fuego", con cortes de gran formato como el ribeye y el Wagyu japonés. Entre sus platos más disruptivos están el A5 Philly Cheesesteak, servido en "pan de aire" con espuma de queso manchego, y el icónico cochinillo entero asado al estilo español. 

La esencia de la Toscana en Beverly Hills Waldorf Astoria Beverly Hills, California, Estados Unidos. Su restaurante Baldi, dirigido por Edoardo "Edo" Baldi, hijo del restaurador Giorgio Baldi, es concepto que reinventa el steakhouse americano con filosofía de "menos es más". La clave de su sabor reside en parrilla de leña de olivo, donde cortes como el Wagyu japonés A5 se sazonan con aceite de oliva y sal marina para resaltar la calidad intrínseca de la carne. Concebido como restaurante de barrio sofisticado para visitas frecuentes. 

Cortes madurados y rituales de fuego. Signia by Hilton Diplomat Beach Resort, Florida, Estados Unidos. Diplomat Prime steakhouse moderno dedicado al arte del corte, destacan filetes madurados en seco durante 45 días y el Wagyu japonés A5. La experiencia es interactiva, con propuestas como el Smoke & Marrow (tuétano asado y carpaccio de Wagyu flameado en la mesa) y carritos personalizados de whisky y bourbon. Selección de bebidas complementa la experiencia, con extensa bodega y cocteles de autor, incluyendo el Prime Martini servido con ostra y caviar opcional.

Sabores de Baja California frente al mar. Hilton Los Cabos, Baja California Sur, México. Los amantes de la auténtica barbacoa argentina deben visitar La Hacienda Grill, ofrece recorrido por los clásicos de la parrilla en formato de buffet libre servido a la mesa. La experiencia permite disfrutar desfile de cortes como el asado banderita, el bife de chorizo y las mollejas crujientes. Es ritual social diseñado para compartir sin prisas, preservando la maestría del parrillero y la calidez de la mesa argentina.

Maestría en la parrilla desde las alturas. Hilton Anatole, Dallas, Estados Unidos. Ubicado en el piso 27 del hotel, SĒR Steak + Spirits redefine el asador americano al fusionar técnicas clásicas con sensibilidad moderna e influencias internacionales.

Bajo la dirección del chef Aubrey Murphy, la propuesta destaca por filetes de primera calidad madurados en seco, que se presentan en la mesa terminados con acompañamientos audaces como mantequilla de miso o chimichurri. La experiencia se complementa con espectacular Torre de Mariscos servida con hielo seco y fuerte compromiso con la sostenibilidad, utilizando ingredientes autóctonos de Texas y miel recolectada de sus propias colmenas en la propiedad. Con vistas del horizonte de Dallas.  

 
Bazaar Meat, Baldi, Diplomat Prime, Hacienda Grill y SËR Steak +Spirits para disfrutar el arte del asado. 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.