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De Cinco Estrellas. Comida sensorial con vinos de Sonoma Coast y Napa Valley en Castelani Pasta e Pescheria Ristoranti. Por: Victoria González Prado Destacado

07 Sep 2026
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De Cinco Estrellas. Comida sensorial con vinos de Sonoma Coast y Napa Valley en Castelani Pasta e Pescheria Ristoranti. Por: Victoria González Prado El chef Julián Martínez.
  • Comida sensorial con vinos de Sonoma Coast y Napa Valley en Castelani Pasta e Pescheria Ristoranti, marco para presentar Deer Vallet East Village
  • TAG Aiglines, relanza ruta temporal, Guatemala-Mérida del 3 de noviembre de 2026 al 30 de enero de 2027
  • Fred Dixon deja su cargo en Brand USA y retoma la presidencia de New York City Tourism + Comventions 

Susie English, VP of Marketing y Emily Summers, Director Marketing Communications and Events, ambas de Deer Vallet East Village, en Utha, Estados Unidos, llegaron a Ciudad de México para presentar la histórica expansión de terreno que duplicará la superficie esquiable de Deer Valley. 

Castelani Pasta e Pescheria Ristoranti fue el marco para la presentación de Deer Vallet East Village, destino de lujo donde platillos como los presentados por el chef Julián Martínez serán muchas de las exquisiteces que habrá en el nuevo destino.

 
El chef Julián Martínez.

 

Los platillos fueron maridados por Malena Ferretis, reconocida experta en el sector vitivinícola que ofreció joyas enológicas del Valle de Napa, en California. Para esta comida se sirvieron, de la bodega, ‘La Crema’, vino blanco de uva Chardonnay, cosecha 2024, y tinto de uva Pinot Noir, cosecha 2022, ambos producidos en la región Sonoma Coast y, también, de la histórica bodega Freemark Abbey Winary, tinto de uva Merlot, cosecha 2019, de Napa Valley.

Así, Deby Beard, luego de presentar al chef con menú ‘Sensorial’ para compartir, se refirió brevemente al destino que abrirá en dos etapas 2026-2027 y 2028-2029 y cedió la palabra a las protagonistas de la tarde

El menú, fue delicioso, y no podemos dejar de mencionarlo: Antipasti: Carpaccio de res Choice, crema de Parmigiano Reggiano, arúgula baby y aceite de oliva extra virgen. Cozze al vino Bianco e Patate, Mejillón fresco de Baja California al vino blanco con ajo, perejil y papa Saratoga.

Luego, Primi Piatti: Spaghetti alla chitarra con bisque de camarón, jitomate cherry, espárrago y camarón sellado.

 
Susie English.

 

El chef Julián continuó con, Pappardelle con ragú de short rib braseado en cocción lenta y Grana Padano rallado. Y para concluir con los platos fuertes: Tagliolini mantecado con Grana Padano, mantequilla, esencia de trufa blanca y trufa negra fresca.

Para cerrar con broche de oro, Tiramisú Classico, queso Mascarpone con amaretto, bizcocho de vainilla y café espresso. 

Por supuesto, hablaron del destino, Susie English y Emily Summers quienes aseguraron que en Deer Valley hay muchas novedades: el proyecto expande de forma masiva el área esquiable, añadiendo más de 2 mil 306 hectáreas a lo largo de 10 picos montañoso, más de 200 pistas de esquí y 32 telesillas en total.

750 millones de dólares es el volumen total de ventas en la fase previa a la construcción y se han cerrado 1.5 mil millones de transacciones. 22 por ciento de los compradores son mexicanos.

Deer Valley East Village se ubica en la base de la zona de esquí ampliada de Deer Valley Resort, en la zona de Wasatch. El próximo hito de este proyecto de uso mixto, previsto para finales de 2027, supondrá la inauguración del edificio de servicios para esquiadores (Skier Services), la torre residencial del Four Seasons Resort and Residences Deer Valley y los primeros espacios comerciales; con ello se establecerán la plaza peatonal, los accesos al complejo y la oferta de hospitalidad de cinco estrellas que definirán el carácter de la villa.

 
Emily Summers.

 

La siguiente fase coincidirá con el inicio de la temporada de esquí de 2028 e incluirá la apertura del Four Seasons Resort Deer Valley, el Waldorf Astoria Deer Valley Resort and Residences, la primera fase de Cormont Residences y de la mayor parte de los establecimientos comerciales y gastronómicos del núcleo de la villa.

Se prevé que el resto de las áreas residenciales y comerciales esté terminado para 2030, completando así la construcción total de Deer Valley East Village.

La oferta comercial y gastronómica está diseñada para atender tanto a residentes como a huéspedes de los hoteles y visitantes ocasionales, complementando el amplio programa de servicios y comodidades de la villa, que incluye la ‘playa de esquí´ (ski beach), la más grande de Norteamérica y 60 mil pies cuadrados de espacios recreativos. Los locales comerciales se integrarán en todo el núcleo peatonal de la villa, articulando la experiencia en torno a la pista de hielo comunitaria, el anfiteatro al aire libre y la playa de esquí.

Es la construcción de puerta de acceso totalmente nueva al complejo turístico, pueblo alpino diseñado para los peatones y superficie esquiable que duplica el tamaño que tenía Deer Valley hace apenas dos años. Para los esquiadores, esto transforma la experiencia en la montaña; para los compradores, cambia las perspectivas inmobiliarias de toda la zona circundante.

La telecabina East Village Express: sistema con capacidad para 10 pasajeros que recorre casi 4.8 km desde la nueva zona base de East Village hasta Park Peak. Las cabinas llegan cada 12 segundos, cuentan con asientos individuales con calefacción, ventanales de suelo a techo y está considerado uno de los sistemas de telecabina más grande de Estados Unidos y pieza central del proyecto que está desarrollando Deer Valley.

En la construcción están contemplados también restaurantes, viviendas unifamiliares, restaurantes, tiendas, condominios de lujo y hoteles de uso mixto.

Deer Valley East Village Lodge, albergará la escuela de esquí, tiendas de alquiler y mercado gastronómico y, aun tras duplicar su tamaño, Deer Valley mantiene de forma estricta la prohibición de practicar snowboarding. Las nuevas zonas seguirán siendo de uso exclusivo para practicar aquí en todas las modalidades: principiantes, intermedios y avanzados. 

 
Malena Ferretis.


Susie English, Melanie Beard, Emily Summers, Deby Beard, Malena Ferretis, Sheila Hall y Alexis Beard.

 

***** TAG Airlines, relanza la ruta Guatemala–Mérida conexión que facilitará el intercambio turístico, cultural y comercial entre ambos destinos como una puerta de entrada al Mundo Maya.

La conexión operará del 3 de noviembre de 2026 al 30 de enero de 2027, con tres frecuencias semanales, martes, jueves y sábados. Los vuelos se realizarán en aeronaves ATR 72-500, con capacidad para 72 pasajeros, y conectarán Mérida con Flores y, a través de esta ruta, con Guatemala.

El relanzamiento de la ruta se deriva del trabajo conjunto con representantes del sector y las alianzas establecidas durante el K’íiwik: Feria Turística del Mundo Maya 2026, encuentro que permitió realizar reuniones comerciales, identificar oportunidades y alcanzar acuerdos orientados a fortalecer la conectividad regional.

La nueva conexión impulsará la creación de circuitos turísticos que integren destinos de ambos países y facilitará que los viajeros descubran experiencias como Mérida, Chichén Itzá, los Pueblos Mágicos y las comunidades yucatecas, así como Flores, Tikal y otros atractivos de Guatemala, bajo visión del Mundo Maya como región integrada, diversa y viva.

En la reunión donde dieron a conocer la reanudación del vuelo estuvieron el director comercial de TAG Airlines, Francisco José Pahul Merino; el director del Aeropuerto Internacional de Mérida de Grupo ASUR, Óscar Carrillo Maldonado y, el secretario de Fomento Turístico de Yucatán, Darío Flota Ocampo.

 
TAG Airlines, relanza la ruta Guatemala–Mérida

 

***** Fred Dixon regresa a New York City Tourism + Conventions como presidente y consejero delegado, dos años después de haber dejado el cargo para liderar Brand USA y asumirá sus nuevas funciones el próximo 1 de diciembre cubriendo la vacante que dejó Julie Coker en junio para dirigir Visit California.   

Durante su trayectoria anterior, Dixon estuvo al frente de la organización durante una década —periodo en el que el organismo operaba bajo el nombre de NYC & Company—, trabajando de la mano de tres alcaldes diferentes: Michael Bloomberg, Bill de Blasio y Eric Adams, además de guiar al sector turístico durante la crisis por la pandemia de Covid-19.

Su paso por Brand USA estuvo marcado por importantes complicaciones presupuestarias, después de que el Congreso estadounidense aprobara en julio de 2025, recorte de 80 por ciento en los fondos federales de contrapartida, reduciendo el presupuesto de 100 millones a 20 millones de dólares, reducción que obligó a la entidad federal a realizar despidos de personal y clausurar su plataforma de contenidos GoUSA TV. 

Dixon señaló que regresar a la ciudad constituye honor extraordinario y destacó su compromiso por fortalecer la posición global del destino para garantizar que el turismo continúe generando beneficios en los cinco distritos de Nueva York

Mientras que Estados Unidos ha experimentado caída generalizada en la llegada de turistas internacionales —estimada en un 5,5 por ciento desde 2019 según el World Travel and Tourism Council—, Nueva York se ha mantenido al margen de esa tendencia negativa. 

Durante 2025, la metrópoli recibió 65 millones de visitantes, la segunda cifra más alta en la historia de la ciudad, alcanzando gasto directo de 55 mil 600 millones de dólares e impacto económico aproximado de 79 mil millones, lo que respaldó cerca de 388 mil empleos locales en el sector de la hotelería y el ocio.

 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.