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Información de los Estados: 30 de enero de 2026

30 Ene 2026
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Información de los Estados: 30 de enero de 2026 Imagen tomada de: https://x.com

Casos de sarampión aumentan 71% en una semana en México
(30-01-2026) El Financiero

El brote de sarampión en México mantiene una tendencia al alza. De acuerdo con el informe diario de la Secretaría de Salud, los casos confirmados acumulados experimentaron un incremento de 71.3 por ciento en la última semana, al pasar de 760 personas infectadas el 20 de enero, a mil 302 el 28 de enero.

 

 

Aumentan casos de gusano barrenador en perros, hay 213 activos y más de 2 mil acumulados
(30-01-2026) Milenio Diario

De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de la Secretaría de Agricultura, al corte de este 26 de enero, se reportan un total de 14 mil 653 casos acumulados, y 877 casos activos por la infestación de larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax.

 

 

Oaxaca, en mira mundial, con hallazgo arqueológico
(30-01-2026) La Razón de México

El gobernador Salomón Jara evaluó que el hallazgo de la Tumba 10 de Huitzo es el descubrimiento más relevante de los últimos 10 años en México y es un orgullo que se haya localizado en Oaxaca, estado que se coloca como referente cultural mundial.

 

 

Crisis hídrica y lecciones para México
(30-01-2026) La Jornada

El agua es el recurso más preciado para la vida, la agricultura y la economía, pero enfrenta una crisis sin precedentes no sólo en nuestro país sino en el mundo; el cambio climático, el crecimiento poblacional, la sobreexplotación y la deficiente infraestructura sin planeación han convertido la escasez en una amenaza real que pone en riesgo la seguridad alimentaria, la salud pública y el desarrollo económico.

 

 

Impulsan inversiones en CDMX
(30-01-2026) La Razón de México

Al destacar el crecimiento de 45 por ciento en inversión extranjera en la capital, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, llamó a empresarias y empresarios a sumarse a los trabajos para la consolidación del Plan México, en su Capítulo Ciudad de México, lo que permitirá fortalecer la economía.

 

 

Plantea Estado menos deuda... y oootra obra
(30-01-2026) El Norte

La segunda ronda de discusión para el Presupuesto estatal 2026 abrió ayer con la disposición del Gobierno estatal de bajar a 8 mil millones de pesos su techo de endeudamiento, pero sorpresivamente sumó un nuevo proyecto de obra: una segunda cortina para la Presa El Cuchillo, que costaría alrededor de 3 mil millones de pesos... y que también requeriría financiamiento. No obstante, en la reunión de casi 80 minutos entre funcionarios estatales y Diputados locales de todos los partidos no se precisó si la eventual deuda para esa obra está dentro de la que solicita el Estado o se pediría a través de Agua y Drenaje, que en las propuestas iniciales del año pasado pretendía un endeudamiento de 2 mil 400 millones de pesos para el 2026.

 

 

“Crítica, pero estable, la salud de los diputados agredidos”
(30-01-2026) La Jornada

La salud de los dos diputados emecistas Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya, quienes antier fueron atacados a balazos por sujetos armados en Culiacán, se reportó como crítica, pero estable, toda vez que el primero fue trasladado a terapia intensiva, y la legisladora perdió un ojo.

 

 

Morena y PT van juntos en Coahuila; PVEM, no
(30-01-2026) La Razón de México

Morena y el Partido del Trabajo (PT) registraron ante el Instituto Electoral de Coahuila el convenio de coalición “Coahuila 2026”, con el que competirán de manera conjunta en las elecciones locales de este año para renovar el Congreso del estado, mientras que el PVEM se mantuvo en solitario como anticipó desde mayo de 2025.

 

 

Explorar tierras raras, la apuesta de México
(30-01-2026) 24 Horas

En medio de un nuevo orden económico mundial, marcado por la imposición de aranceles de EU y la reconfiguración de las cadenas de suministro y producción, México evalúa de manera soberana qué papel jugará en la creciente disputa global por los minerales críticos y las tierras raras, insumos estratégicos para nuevas tecnologías.

 

 

Da SAT a Salinas descuento del 37% y en 18 abonitos
(30-01-2026) Reforma

Aunque el Servicio de Administración Tributaria había determinado un adeudo de 51 mil millones de pesos, el corporativo de Ricardo Salinas Pliego recibió un descuento del 37 por ciento y llegó a un acuerdo para pagar sólo 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos. El acuerdo implicó pagar ayer 10 mil 400 millones de pesos a la Tesorería de la Federación y que el resto será cubierto en 18 parcialidades. 

Con información de: La Razón de México, Reforma, El Financiero, El Norte, 24 Horas, Milenio Diario, La Jornada.

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.