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GP de Mónaco - El caos del principado. Por: Arturo Cardeño Gama Destacado

26 May 2025
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GP de Mónaco - El caos del principado. Por: Arturo Cardeño Gama Imagen tomada de: https://x.com #MonacoGP

Carrera lenta, como se esperaba. No hubo mucha acción ni en la parte frontal ni en la parte trasera de la parrilla. McLaren fue la sorpresa para esta semana por todos los problemas que venía presentando en distintas carreras de acuerdo con la configuración del coche. Han mostrado debilidad para este tipo de circuitos, sin embargo, la Pole Position que obtuvo Lando nos hace pensar que tal vez tenían un as bajo la manga, o bien son excelentes planeadores de carrera.

 

En Mónaco es esencial tener un coche potente, pero a la vez vulnerable. A esto se le suma la manera de conducir del piloto y esta ocasión el británico de McLaren dio una “Masterclass” de cómo se conduce en las calles del principado. Lamentablemente no fue una victoria vistosa para él. Con las condiciones que hoy presentaron en el monoplaza, pudo haber sacado más segundos de diferencia al segundo lugar. Por el bien del deporte, este año la categoría madre impuso dos paradas en pits para todos, esto para hacer la carrera más entretenida y más estratégica. Finalmente, no hubo mucho cambio, siguió siendo una carrera un poco aburrida, aunque interesante por lo que pasa para después.

 

Mercedes hizo algunas maniobras un poco extrañas. George Russell decidió cortar la famosa chicana a la salida del túnel. Esto debido a que mencionó que su piloto por delante, Alex Albon, estaba conduciendo “erráticamente”. Cuando se le dio la orden de regresar la posición comentó que preferiría recibir la penalización antes de regresarle la posición. Nosotros pensamos que debe haber castigos categóricos para este tipo de acciones, si no, cualquier piloto podría empezar a optar por romper poco a poco el reglamento y así poder tener ventajas.

 

Ferrari es el equipo de la incógnita. Es muy complicado leer su manejo de equipo, muy complicado tratar de entender de lo que están peleando. quedó en segunda posición y esto podría decirse es una buena noticia, pero por el otro lado, Lewis Hamilton simplemente no se encuentra en la escudería italiana. No se ve cómodo con su ingeniero, no se ve fuerte como acostumbra, no se ve concentrado y lo peor de todo es que está notoriamente molesto con todo esto. Se siente tensión en el equipo y deben solucionar rápido, si esto se les va de las manos, no tendrán manera de tener a los dos pilotos contentos ni de prometer competencia en lo deportivo.

 

Red Bull es otro equipo que de verdad se ha vuelto imposible de entender. Regalan un espectáculo un fin de semana, pero para el otro ya presenta otro rostro. Esta carrera para Max no fue fácil. Sabemos que no tiene el coche que él espera, pero ha competido en cada una de las carreras y esta sí fue la excepción. No tuvo nunca la potencia, ni en las sesiones clasificatorias ni en la carrera. Además de esto, Yuki Tsunoda no sumó nuevamente quedando en penúltimo lugar de la carrera. Es aquí en donde uno se pregunta: ¿qué pasa? Porque para lo importante que es la escudería Austriaca para la categoría es intolerable quedar en estas posiciones y peor aún, es vital que luchen por al menos el campeonato de pilotos. Este año se les está escapando de las manos poco a poco. Esperemos que vuelvan a donde pertenecen y nos regalen más espectáculo.

 

El rendimiento de ambos pilotos de Williams nuevamente sorprendió quedando en 9° y 10° respectivamente. El proyecto luce fuerte y aunque no están ganando carreras ni teniendo podios, están rescatando puntos vitales para seguir creciendo el plan a futuro.

 

Así termina el fin de semana en el principado. Sin mucho qué decir de la carrera, pero mucho qué hablar de los equipos. Veremos qué pasa en próximas carreras.

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.