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Fortalece Manolo lazos de amistad con el embajador de Estados Unidos Destacado

18 Jun 2026
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Fortalece Manolo lazos de amistad con el embajador de Estados Unidos Imagen tomada de: https://coahuila.gob.mx/
  • Seguridad, migración y economía los principales temas de la reunión
  • Lo invita a Vinos Y Dinos y al Rodeo Saltillo

El gobernador Manolo Jiménez Salinas sostuvo una reunión de trabajo con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en la que se fortalecieron los lazos de cooperación bilateral y se revisaron temas estratégicos para Coahuila relacionados con seguridad, migración, desarrollo económico, infraestructura fronteriza, educación y promoción turística.

Además de los 500 km que compartimos de frontera, un gran porcentaje de la inversión extranjera en Coahuila es de empresas americanas; por ello, para nosotros la relación con Estados Unidos es muy importante. Tuvimos una gran reunión con el embajador Ronald Johnson, donde platicamos de economía, seguridad, migración, de la historia de Coahuila-Texas y además lo invitamos a conocer la Ruta Vinos y Dinos y al Rodeo Saltillo. Seguiremos estrechando lazos de amistad con nuestros vecinos del norte para consolidar a Coahuila como el mejor lugar para invertir y vivir en México", destacó el gobernador.

Durante el encuentro, el mandatario estatal presentó los avances de Coahuila en materia de seguridad, destacando que la entidad se mantiene como una de las 3 más seguras del país y cuenta con las fronteras más seguras de México, gracias al trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno, el fortalecimiento de la infraestructura de seguridad y la estrecha colaboración con instituciones de ambos países enfocadas en el combate al narcotráfico, el tráfico de armas y otros delitos transfronterizos.

“Fue una reunión en donde platicamos sobre los proyectos de colaboración que estamos haciendo en temas de educación, en temas de desarrollo económico y seguridad. Hablamos del tema de seguridad, profundizamos en todo lo que estamos haciendo en Coahuila, tanto en seguridad y migración, con los buenos indicadores, platicamos el modelo de seguridad y de la buena coordinación que hay con el Gobierno Federal en esta materia”, puntualizó.

“De las inversiones que estamos haciendo, como los 18 cuarteles, que siete de estos cuarteles, tanto del Ejército, la Guardia y la Policía Estatal están cerca de la frontera con Estados Unidos y sirven para blindar. Vimos que Torreón, Saltillo, Piedras Negras están dentro del top 6 de las ciudades más seguras del país”, precisó.

“En la parte económica, platicamos de las empresas que están aquí en Coahuila y de cómo han estado creciendo. Y bueno, del TMEC, que es importante que sigamos pues platicando muy de cerca México y Estados Unidos para llegar a buen puerto, que pues hay buenas posibilidades de que eso suceda. Platicamos del plan de fortalecimiento de la carretera 57 que pasa por Coahuila y que conecta al centro del país con Texas ”, añadió .

Informó que se platicó de la historia de Coahuila-Texas, y de la invitación a conocer Vinos y Dinos, como el Rodeo Saltillo, para reforzar todavía más los lazos de amistad entre Coahuila y Estados Unidos. Todo esto con el

Objetivo de consolidar a Coahuila como el mejor lugar para invertir y para vivir en México.

Asimismo, se abordaron los esfuerzos conjuntos en materia migratoria, donde Coahuila ha consolidado un modelo de atención humanitaria y de protección a los derechos humanos de las personas en movilidad, mediante la coordinación con organismos internacionales, instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil.

En el rubro económico, Manolo Jiménez destacó la sólida relación comercial entre Coahuila y Estados Unidos, principal socio inversionista de la entidad, así como las acciones de promoción económica que han permitido atraer nuevas inversiones y generar miles de empleos. De igual manera, se analizaron las oportunidades que representa la revisión del T-MEC y el fortalecimiento de las cadenas de suministro en sectores estratégicos como la industria automotriz y de semiconductores.

Otro de los temas centrales fue la ampliación del Puente Internacional Piedras Negras II, proyecto binacional que permitirá incrementar la capacidad logística y comercial de la región fronteriza, fortaleciendo la competitividad y el intercambio económico entre Coahuila y Texas.

El Gobernador resaltó también la estrecha relación institucional que mantiene Coahuila con el estado de Texas y su gobernador Greg Abbott, así como los proyectos de promoción económica y turística que se desarrollarán durante los próximos meses para seguir posicionando a la entidad como uno de los principales destinos de inversión del país.

Finalmente, ambas partes coincidieron en ampliar los mecanismos de cooperación en áreas como educación, capacitación, liderazgo, aprendizaje del idioma inglés, intercambio académico y desarrollo de programas dirigidos a jóvenes y servidores públicos, además de explorar la firma de nuevos acuerdos de colaboración entre el Gobierno de Coahuila, Inspira y la Embajada de Estados Unidos en México.

“Seguiremos fortaleciendo nuestra relación con Estados Unidos para generar más desarrollo, más inversión, más oportunidades y mantener a Coahuila como un estado seguro, competitivo y con visión de futuro”, destacó Manolo Jiménez.

Con información de: https://coahuila.gob.mx/

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El apunte del director

  • JUNIO 2026
    La verdadera amenaza a la soberanía mexicana 

    La relación entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos y delicados. Más allá de las diferencias ideológicas naturales entre una mandataria identificada con la izquierda latinoamericana y un presidente estadounidense de corte nacionalista y conservador, el punto de choque se encuentra en un tema que afecta directamente a ambas naciones: el poder del crimen organizado y la presencia de actores políticos vinculados con estructuras criminales.

    Durante años, el narcotráfico dejó de ser únicamente un problema de seguridad pública para convertirse en un fenómeno que permeó instituciones, gobiernos locales y estructuras de poder regional. Hoy, vastas zonas del territorio nacional se encuentran bajo la influencia o control de organizaciones criminales que desafían al Estado mexicano, imponen reglas, cobran extorsiones, controlan economías enteras y limitan el ejercicio pleno de la autoridad.

    Desde la óptica de Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos por el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, así como por sus redes financieras y de contrabando. Sin embargo, la discusión no debería centrarse únicamente en el impacto que tienen al norte de la frontera. La primera víctima de los cárteles ha sido México.

    Por ello resulta cuestionable la narrativa oficial que presenta cualquier señalamiento extranjero sobre la infiltración criminal en la política mexicana como una agresión a la soberanía nacional. La soberanía no se vulnera cuando se denuncia la presencia de criminales en las estructuras de gobierno; la soberanía se debilita cuando grupos delincuenciales sustituyen al Estado, controlan municipios enteros y condicionan la vida de millones de ciudadanos.

    En ese contexto, el discurso pronunciado por la presidenta Sheinbaum en la Plaza de la República, donde denunció supuestas intenciones de injerencia extranjera y advertencias sobre intentos de influir en los procesos electorales mexicanos, parece haber elevado innecesariamente la tensión bilateral. En lugar de privilegiar la prudencia diplomática, el mensaje adquirió un tono de confrontación que difícilmente contribuirá a mejorar una relación estratégica para ambos países.

    México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más dinámicas del mundo, intercambios comerciales superiores a cientos de miles de millones de dólares al año y desafíos comunes en materia migratoria, económica y de seguridad. Convertir las diferencias en un conflicto político permanente no beneficia a ninguna de las dos naciones.

    La preocupación de Washington respecto a posibles vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales puede resultar incómoda para el gobierno mexicano, pero ignorarla o descalificarla mediante discursos nacionalistas no resolverá el problema de fondo. La pregunta central no es si existe presión extranjera, sino qué tan profunda es la penetración del crimen organizado en determinadas regiones y estructuras políticas del país.

    La historia reciente demuestra que los cárteles han logrado construir redes de protección política que les permiten operar con impunidad. Negar esa realidad sería tan irresponsable como aceptar sin pruebas cualquier acusación proveniente del extranjero. Lo que corresponde es fortalecer las instituciones de procuración de justicia, transparentar las investigaciones y garantizar que nadie esté por encima de la ley.

    La defensa de la soberanía nacional debe comenzar por recuperar plenamente el control territorial del Estado mexicano. Mientras existan regiones donde las organizaciones criminales ejerzan funciones que corresponden a las autoridades legítimas, cualquier discurso patriótico corre el riesgo de convertirse en una simple declaración retórica.

    La relación entre Trump y Sheinbaum será inevitablemente complicada por sus diferencias de visión política. Sin embargo, el mayor desafío no debería ser la confrontación verbal entre ambos gobiernos, sino la construcción de mecanismos eficaces para combatir a quienes verdaderamente amenazan la estabilidad de México: las organizaciones criminales y sus redes de protección política.

    Porque la soberanía no se pierde cuando un aliado cuestiona la actuación de un gobierno. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de ejercer plenamente su autoridad sobre su propio territorio.