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De Cinco Estrellas. Dolores López Lira, reconocida como una de las 200 Mujeres. Por: Victoria González Prado Destacado

17 Nov 2023
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De Cinco Estrellas. Dolores López Lira, reconocida como una de las 200 Mujeres. Por: Victoria González Prado Dolores López Lira.
  • Dolores López Lira, reconocida como una de las 200 Mujeres más Importantes de México
  • ¿Tienes apodo?, compártelo con Volaris y verás tu apodo en uno de sus aviones
  • La 2ª edición del festival Sabores de Yucatán 

Dolores López Lira, presidente y fundadora de Grupo Lomas, uno de los corporativos turísticos y hoteleros más prestigiados de México con más de 40 años en el Caribe Mexicano y Baja California, fue reconocida como una de las 200 Mujeres Más Importantes de México.

Mundo Ejecutivo, plataforma editorial, incluyó a la empresaria en el codiciado listado de este año que reúne a personalidades sobresalientes en el mundo de los negocios, política y luchadoras sociales que están cambiando la idea de lo que es hacer negocios y abriendo espacios en la sociedad y en la economía.

El Grupo editorial destaca la trayectoria turística de 50 años de Dolores López Lira así como sus inicios en esta industria en el Caribe Mexicano. Al recibir el reconocimiento Lolita como le gusta que le digan aseguró: “no había nada en Cancún, fue una experiencia impresionante, me siento orgullosa de sobrevivir en aquellos tiempos, fue un reto aprender a vivir luchando”. 

La presidente de Grupo Lomas destacó las ventajas competitivas que ofrece Cancún y reconoció los retos que han tenido que enfrentar a lo largo de estos años como huracanes y crisis económicas causadas por los atentados en E.E.U.U., la gripe aviar H1N1 y,  recientemente, la pandemia por Covid.

“Como empresarios los retos te hacen crecer, las crisis son oportunidades”, enfatizó López Lira y añadió que entre las principales metas de la compañía es hacer felices a los turistas y también a sus 5 mil colaboradores al brindarles ingresos dignos, mejores oportunidades de vida y la seguridad de que no perderán sus empleos a pesar de las adversidades.

Los retos que han tenido que afrontar en los últimos años son falta de personal a causa de la pandemia ya que mucha gente cambió de residencia, otros más realizan trabajo en casa y las construcciones en el sureste redujeron la fuerza laboral.

“El Super peso también nos está afectando por que ha bajado 30 por ciento el ingreso del dólar, mientras que los costos se han incrementado en todo”, comentó la empresaria, quien reconoció que para hacer frente a este reto se han apoyado en los colaboradores para cuidar costos, optimizar recursos y trabajar en conjunto.

Lolita definió como uno de sus secretos para ser buen líder, ser coherente y poner el ejemplo al exigir a los demás. “Tú no puedes exigir algo que no puedes dar”, puntualizó.

Además, aseguró que su fórmula de éxito es ser como una palmera que es capaz de resistir un huracán. “Te pueden despeinar, quitar palmas, pero si tienes raíces firmes, ahí vas a seguir”. 

Reconoció que la participación femenina en el sector turístico ha crecido pero, todavía se vive en un México machista, donde las mujeres requieren más espacios para demostrar sus capacidades. “La mujer por instinto es protectora, controladora y promueve la supervivencia de la especie desde tiempos antiguos lo que nos da una visión más amplia de la vida”, dijo al aplaudir la mayor presencia de mujeres en puestos gerenciales en la industria.

“Las mujeres deben creer en ellas mismas, todas deben sentirse como palmeras, no importa que nos despeinen, mientras tengamos las raíces firmes seguiremos de pie. Y lo más importante es que seguimos siendo la base de la familia. No debemos sentirnos culpables por trabajar, pero sí debemos seguir educando a los hijos, porque la educación es lo que hará un México mejor”, concluyó.


Dolores López Lira. 

 

***** Si tienes apodo singular como ninguno Volaris te invita a ganar un año de vuelos ilimitados, ¡y presumirlo con orgullo! Para ello, la  aerolínea mexicana de ultra bajo costo, lanza su nueva dinámica “Ponle tu apodo a un avión”, con la que aquellos que se sientan “muy chichos” con su sobrenombre, podrán ver premiada su creatividad bautizando con su apodo una aeronave de Volaris o ganando vuelos ilimitados durante un año.

Sólo hay que entrar a www.ponletuapodoaunavion.com, llenar el formulario de participación y contar breve historia o anécdota de tu apodo, ese que nunca falla para voltear cuando te hablan. Los 25 más originales y creativos serán los ganadores.

Para la aerolínea, que cada año lanza divertidas convocatorias, buscar nombres para sus aviones ya no era suficiente. Por ello, este año está en la búsqueda de los sobrenombres más épicos del país, abriendo la recepción de historias el pasado 6 de noviembre del 2023 y cerrando la dinámica el próximo 6 de diciembre a las 23:59 horas (tiempo del centro de México).

Del 7 al 10 de diciembre, jurado interno de Volaris seleccionará las mejores historias, para anunciar a los ganadores con los apodos más originales y creativos, el lunes 11 de diciembre del 2023. 

Echa tu mejor rollo en la página de “Ponle tu apodo a un avión” y haz que ese otro nombre, que no viene en tu acta de nacimiento, se inmortalice por los aires o te haga ganar un año de vuelos ilimitados. Conoce más detalles, así como términos y condiciones en www.ponletuapodoaunavion.com y en las redes sociales de Volaris: Tik Tok, Instagram, Facebook, X (Twitter) y YouTube.

 
Ponle tu apodo al avión.

 

***** Mérida es epicentro gastronómico del mundo durante la celebración de la 2ª edición del Festival Sabores de Yucatán, donde los actores más importantes de la industria gastronómica internacional se reúnen en esta gran celebración desde ayer jueves 16 y al 20 de noviembre del 2023.

Michelle Fridman, titular de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán (Sefotur) dijo que Yucatán es sede por primera vez de The Best Chef (siendo la primera vez que sale de Europa) y está directamente ligado al concepto de origen y cultura, ya que en la entidad siempre se busca innovar sin olvidarse de su pasado.

Así la capital de Yucatán,”reunirá tres eventos simultáneos de alta relevancia para la industria gastronómica, The Best Chef Award, Concourse Mondial de Bruxelle y Barra México, adicional a las muchas actividades que se llevarán a cabo en Mérida”, dijo la secretaria de Turismo.

El Festival Sabores de Yucatán ofrecerá gran variedad de actividades para disfrutar  de Mérida como capital cien por ciento gastronómica, con actividades gratuitas, como tours en mercados, el Mercadito de Sabores instalado en Casa El Minaret (Paseo de Montejo) con más de 68 productores yucatecos, donde habrá degustaciones de bebidas y alimentos, además de programa de paneles y conferencias en el programa académico que tendrá lugar en el Centro Internacional de Congresos (CIC) mañana sábado 18 de las 11:00 a las 13:00 horas y el domingo 19 de 10:00 a 12:00 horas.

Las cenas a seis manos que ofrecen diferentes restaurantes de la ciudad, tendrán como invitado un chef internacional y uno nacional, quienes junto con el chef “de casa” presentarán menú especial; cenas “Sabores Mágicos” en las que los restaurantes de Mérida recibirán a cocinero o cocinera tradicional de los siete Pueblos Mágicos de Yucatán, y se llevarán a cabo tres circuitos gastronómicos que recorrerán más de 20 restaurantes por el Paseo de Montejo, 47 y 55 del Centro.

 
En la presentación de la segunda edición de Sabores de Yucatán.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

 

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.