En las listas de candidatos plurinominales para la Cámara de Diputados de todos los partidos, hay de todo: personajes conocidos pero no reconocidos, gente cercana a los dirigentes partidistas, familiares, y mucha, mucha gente sin experiencia legislativa.
Lo que se aprecia en las listas de los partidos de oposición es que, por una parte, buscaron echar mano de gente con experiencia y con cierto nombre. Que fueran conocidos fue un requisito, seguramente para buscar que la sociedad no perdiera tiempo en identificarlos y se centrara en sus propuestas.
Por otra parte, los partidos de oposición trataron de echar toda la carne al asador con la intención de arrebatarle a Morena la mayoría en San Lázaro.
Tanto la oposición como el partido en el gobierno conocen la importancia de contar con la mayoría en la Cámara en la segunda mitad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El propio presidente sabe que necesita contar con el respaldo de una mayoría en la Cámara de Diputados para continuar gobernando de la misma manera como lo ha hecho en sus primeros años. De no contar con esa mayoría, López Obrador se verá obligado a hacer algo que no ha necesitado hasta ahora: dialogar.
López Obrador no sabe dialogar. Está acostumbrado a imponer, y no a someter sus ideas al debate. Por eso es tan importante para el presidente no perder la mayoría en la Cámara de Diputados.
Morena no ha dado a conocer su lista de candidatos a diputaciones plurinominales, pero por quienes se han registrado como aspirantes a ocupar las candidaturas, se puede prever que entre los candidatos habrá muchos sin mérito político alguno pero con el perfil ideal que pide el presidente López Obrador: poca experiencia, mucha lealtad y fe ciega. Entre ellos estarían Antonio Attolini, quien parece ser el relevo natural de Gerardo Fernández Noroña, y Paul Velázquez, el youtuber conocido como “el falso pirata” que acude todos los días a las conferencias mañaneras para, en su oportunidad, hacer preguntas a modo al presidente o emitir loas a quienes integran el gobierno federal.
Morena debe tener cuidado en la selección de sus candidatos. Este es el momento en el que muchos buscan obtener un hueso y sienten merecerlo. La realidad es que muchos de los candidatos de Morena ganarán porque aún cuentan con el bono de López Obrador. En la elección de este año, si bien el presidente no estará en la boleta, sí será factor de empuje para Morena y sus candidatos.
Nadie duda que la elección será muy competida. El objetivo principal es obtener la mayoría en la Cámara de Diputados, aunque ganar las gubernaturas también será relevante.
Ahí también debe tener cuidado Morena. El caso de Félix Salgado Macedonio en Guerrero es terrible, pues a pesar de que hay denuncias de que abusó de mujeres, su partido lo ha respaldado y le ha reiterado la candidatura. En este caso, Salgado Macedonio tendrá que luchar no sólo contra sus opositores, sino contra la imagen de impunidad que arrastrará.
El presidente López Obrador busca mantener la transmisión íntegra diaria de sus conferencias de prensa mañaneras, que son consideradas como propaganda por el Instituto Nacional Electoral, para apuntalar a su partido y sus candidatos.
En caso de lograrlo, el púlpito mañanero será explotado al máximo para que el mayor número de candidatos posible obtengan el triunfo. López Obrador será el gran candidato de su partido, y con él, hasta Salgado Macedonio puede ser gobernador, y Attolini diputado.
