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De Cinco Estrellas. Royalton Hotels & Resorts abre: Royalton Riviera Cancún y Royalton Hideway Riviera Cancún. Por: Victoria González Prado Destacado

10 Nov 2025
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De Cinco Estrellas. Royalton Hotels & Resorts abre: Royalton Riviera Cancún y Royalton Hideway Riviera Cancún. Por: Victoria González Prado Alejandro Rodríguez, Claudia García Siordia y Yarla Covarrubias.
  • Royalton Hotels & Resorts abre: Royalton Riviera Cancún y Royalton Hideway Riviera Cancún el 7 de diciembre próximo
  • Lockton México y Rodmar Asesores fortalecen la protección del turismo mexicano con innovaciones que aseguren liquidez inmediata

Royalton Hotels & Resorts anuncia la apertura oficial de los hoteles Royalton Riviera Cancún y Royalton Hideway Riviera Cancún que se realizará el próximo 7 de diciembre, luego de inversión multimillonaria destinada a transformar ambos resorts en experiencia todo incluido de vanguardia.

En conferencia de prensa, Yarla Covarrubias, directora general de Mapresa, representante de los hoteles en México, dio la bienvenida a los ahí reunidos y presentó a Alejandro Rodríguez, vicepresidente de Marketing y Relaciones Públicas y a Claudia García Siordia, directora Comercial Regional México, ambos del grupo hotelero, quienes dieron a conocer detalles de la cadena.

Así, en el marco del 15 aniversario de la cadena hotelera se han dado a la tarea de renovar y expandir sus propiedades con la intención de consolidar su presencia en México y el Caribe.

Alejandro Rodríguez, al hacer uso de la palabra, recordó que la compañía hotelera es de origen canadiense y cuenta actualmente con 25 hoteles en ocho países, distribuidos bajo ocho marcas que suman cerca de 9 mil habitaciones.

“México representa un pilar fundamental para la compañía, con más de 3 mil 800 habitaciones que representan 42.3 por ciento del portafolio global”, aseguró Rodríguez y destacó que “los inmuebles se concentran principalmente en Quintana Roo, en zonas como Cancún y la Riviera Maya, donde operan algunas de sus propiedades más reconocidas: Royalton Riviera Cancún y Royalton Hideaway Riviera Cancún, que reabrirán el 7 de diciembre tras completa renovación”. 

El Royalton Riviera Cancún, es uno de los complejos insignia del grupo, y concluyó el proceso de modernización que duró más de un año. La remodelación incluyó rediseños en sus habitaciones, áreas comunes y restaurantes, además de la actualización de sus clubes familiares y espacios para adultos. El hotel ahora integra tecnología de última generación, amplios espacios y oferta gastronómica diversificada con 10 restaurantes de especialidades.

“No se trata de renovar espacios, lo que buscamos es reinventar la experiencia de hospitalidad bajo el concepto “todo incluido de lujo. Queremos que la experiencia se adapte a diferentes tipos de viajeros, desde familias multigeneracionales hasta parejas que prefieren el segmento solo adulto”, dijo.

Así, Royalton Hideaway, ubicado dentro del mismo complejo, brinda acceso a las instalaciones generales, pero con ambiente más tranquilo y servicios personalizados. 

En su oportunidad, Claudia García Siordia indicó que el icónico Paraíso de la Bonita se integra a la marca Royal Collection, enfocada en turismo de ultra lujo con concepto todo incluido. Este movimiento refuerza su compromiso con la innovación y la diversificación de actividades dentro del segmento Premium.

“La inversión fortalece nuestra oferta y la imagen de Cancún como uno de los destinos más competitivos del mundo para, de esta forma, impulsar la economía turística local y la generación de empleos directos e indirectos en Quintana Roo”, agregó García Siordia.

Y para mejorar la experiencia del huésped lanzaron aplicación móvil que permite reservar servicios, consultar actividades y contactar al personal del hotel desde el celular, mientras que su plataforma digital ofrece recorridos virtuales 3D y mapas interactivos de habitaciones para que los huéspedes, a la hora de hacer su reservación, elijan la habitación de su preferencia. 

Cabe destacar que actualmente, el grupo hotelero opera 24 resorts (cerca de 9 mil habitaciones), generan aproximadamente 13 mil empleos directos en siete países: México, República Dominicana, Jamaica, St. Lucía, Antigua, Grenada, Costa Rica y pronto Barbados.

Las marcas de Royalton son: Luxury Resorts, Hideaway Resorts, Chic Resorts, Vessence Resorts, Hollywood Hotels & Resorts, Planet Hollywood Hotels & Resorts, Royalton Reserve Collection, con la reciente integración del icónico resort Paraíso de la Bonita en Riviera Maya, Mystique y Gran Lido Negril Au Naturel.

Ambos coincidieron en señalar que, como parte del crecimiento de la compañía a nivel internacional, a mediados de 2026 abrirá su primer hotel en Barbados solo para adultos, enfocado en experiencias culturales: Royalton Vessence Barbados y a finales de 2026 el sexto hotel en Jamaica, Royalton Chic, localizado en Runaway Bay.

 
Alejandro Rodríguez, Claudia García Siordia y Yarla Covarrubias. 

 

***** Lockton México y Rodmar Asesores anuncian alianza estratégica que fortalecerá la protección del turismo mexicano, con soluciones innovadoras que aseguren liquidez inmediata, continuidad operativa y protección integral para hoteles y comunidades locales. Para hacer frente a esta nueva realidad, ambas empresas firman alianza con el objetivo de fortalecer la protección y resiliencia de la industria hotelera en la Península de Yucatán, en Cancún y Riviera Maya, destinos que concentran casi el 44 por ciento del turismo nacional. 

En conferencia virtual, Bernardo Arroyo, CEO de Lockton México, y Ramiro Rodríguez Magaña, director general de Rodmar Asesores, presentaron propuesta que combina atención personalizada y liderazgo local con la infraestructura global, para ofrecer seguros diseñados especialmente para para el sector turístico.

“No podemos hablar de sostenibilidad sin hablar de protección. Los fenómenos naturales ya no son eventos aislados: son una nueva realidad que exige soluciones inmediatas y transparentes”, subrayó Bernardo Arroyo.

A diferencia de los seguros tradicionales, las coberturas paramétricas se activan automáticamente cuando los sistemas meteorológicos registran ciertos parámetros, como la velocidad del viento o la presión atmosférica. Esto permite liberar los pagos en cuestión de días, sin trámites ni deducibles.

Para ambas empresas, el reto va más allá de la cobertura financiera. Se trata de construir cultura de prevención y respuesta temprana que permita al turismo mexicano resistir y recuperarse con mayor rapidez ante entorno climático cada vez más adverso.

“La rapidez marca la diferencia entre mantener abierto un hotel o cerrar durante meses”, explicó Rodríguez Magaña.

Este modelo ha probado su eficacia: en 2022, durante el paso del huracán Fiona en el Caribe, un grupo hotelero con cobertura paramétrica recibió la indemnización en menos de siete días, evitando afectaciones mayores y garantizando el empleo de su plantilla.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), 42 por ciento de las pérdidas por daños en 2023 fueron causadas por fenómenos catastróficos. En Quintana Roo, los hoteles son el sector más asegurado frente a estos riesgos (67.14 por ciento), aunque aún existen brechas importantes.

Desde su fundación, Rodmar Asesores ha estado presente en todos los huracanes que han impactado Cancún, acumulando experiencia que hoy permiten crear programas de aseguramiento ágiles y efectivos. Actualmente, protege más de 15 mil 700 cuartos hoteleros, lo que se traduce en 11.5 por ciento de la oferta total del estado.

Con la unión, Lockton y Rodmar se busca construir cultura de prevención y resiliencia, clave para mantener la operación de hoteles y empleos en entorno climático cada vez más desafiante.

El CEO de Lockton México añadió que no han tenido acercamiento con el gobierno federal para asegurar proyectos como el Tren Maya, ya que la alianza con Rodmar está enfocada en el sector privado, principalmente en la protección de los hoteles de Quintana Roo.

Con el apoyo de Lockton, presente en más de 140 países, esta alianza busca ofrecer seguros turísticos innovadores que permitan a las empresas recuperarse en cuestión de días, proteger empleos y mantener la estabilidad del destino: rápido, medible y sustentable.

Lockton colaboró recientemente con Mundo Imperial en Acapulco, desarrollando póliza a la medida tras el paso del huracán Otis, demostrando su capacidad de respuesta y asesoría estratégica.

En el Caribe cada vez más expuesto a huracanes, proteger la infraestructura turística es proteger el empleo, la economía y la imagen de México como potencia turística mundial.

“No se trata solo de asegurar edificios, sino de proteger la cadena de valor completa: proveedores, empleados y familias, enfatizó Arroyo, el reto es construir turismo resiliente, capaz de resistir el impacto de fenómenos naturales sin detener su operación, coincidieron en señalar ambos directivos.

La unión de ambas empresas marca precedente para el país, al ofrecer seguros a la medida para el sector hotelero, con enfoque sostenible y de recuperación inmediata.

 
Firman alianza para fortalecer la protección y resiliencia de la industria hotelera.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • 15 ABRIL 2026
    JARDINE HUNDE EL PRESTIGIO Y LA IDENTIDAD DEL AMÉRICA
    En el fútbol, la memoria es corta, pero la exigencia es permanente. Y en un club como el Club América, la historia no sólo pesa: obliga. Por eso, lo que hoy ocurre bajo la dirección técnica de André Jardine no puede analizarse desde la nostalgia de los títulos, sino desde la realidad inmediata de un equipo que ha perdido rumbo, carácter y, sobre todo, identidad.
    El tricampeonato conseguido por Jardine no está en discusión. Es un logro histórico que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del americanismo. Pero en el fútbol de alta competencia, los éxitos pasados no otorgan inmunidad permanente. Y lo ocurrido en el último año —con la eliminación de la CONCACAF Champions Cup y el riesgo latente de quedar fuera de la liguilla— confirma que el ciclo está agotado.
    El América de hoy no se parece al equipo dominante que impuso condiciones en la liga. Es un conjunto predecible, conservador y, por momentos, temeroso. Un equipo que ha cambiado la vocación ofensiva que lo caracterizaba por un enfoque defensivo que no sólo no le garantiza resultados, sino que además traiciona su esencia.
    Porque el América no está diseñado para especular.
    Históricamente, el club ha construido su grandeza sobre una premisa clara: ser protagonista, imponer condiciones y jugar con autoridad. El ADN del América no admite medias tintas. Y, sin embargo, bajo Jardine, ese ADN parece diluirse en planteamientos cautelosos que reducen al equipo a una versión menor de sí mismo.
    El problema no es sólo táctico. Es estructural.
    La responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha mostrado una paciencia que comienza a ser contraproducente. En cualquier otro club, los resultados recientes habrían detonado una evaluación profunda. En el América, en cambio, se ha optado por la continuidad sin ajustes de fondo.
    Y esa complacencia tiene costos.
    Desde el punto de vista deportivo, el equipo ha perdido competitividad. Desde el punto de vista económico, el riesgo es evidente: un América fuera de liguilla o sin protagonismo internacional afecta ingresos, audiencia y valor de marca. Pero más allá de los números, lo que está en juego es algo más importante: la identidad de la institución.
    Permitir que el equipo transite hacia la mediocridad competitiva es, en sí mismo, una contradicción con la historia del club.
    El otro gran problema está en la plantilla.
    Los refuerzos recientes, particularmente en el frente extranjero, no han estado a la altura de las exigencias del club. Lejos de marcar diferencia, han pasado desapercibidos en momentos clave. En un equipo que aspira a ser protagonista, los extranjeros deben ser determinantes, no complementarios.
    Y hoy, simplemente, no lo son.
    El América ha perdido peso en la cancha. Ha dejado de intimidar. Ha dejado de ser ese equipo que, incluso antes de jugar, imponía condiciones. Esa pérdida de jerarquía no es casualidad; es el resultado de decisiones acumuladas que no han sido corregidas a tiempo.
    Desde luego, cambiar de técnico no es una solución mágica. Pero en el fútbol, los ciclos existen y, cuando se agotan, insistir en ellos sólo profundiza el problema. Jardine ya no transmite la intensidad ni la claridad que el equipo necesita. Su propuesta se ha vuelto previsible y su margen de maniobra parece limitado.
    El mensaje del vestidor también importa. Y cuando un grupo percibe que el liderazgo se desgasta, el rendimiento colectivo inevitablemente se resiente.
    Por eso, la discusión no debe centrarse en si Jardine merece o no reconocimiento por lo logrado. Eso ya está en la historia. La discusión es si hoy tiene la capacidad de revertir la inercia negativa del equipo. Y la evidencia reciente sugiere que no.
    El América no puede darse el lujo de esperar a que la crisis se profundice.
    La exigencia de su historia obliga a tomar decisiones a tiempo. Decisiones que no siempre son cómodas, pero sí necesarias. Mantener un proyecto agotado por inercia o gratitud es una forma de renunciar a la competitividad.
    Y ese no es el sello del América.
    La salida de Jardine, junto con una revisión profunda de su cuerpo técnico y de la plantilla, no debe verse como un acto de ruptura, sino como un proceso de renovación. El club necesita recuperar su esencia, su agresividad, su ambición.
    Necesita volver a ser el América.
    Porque en este club, los títulos no se celebran eternamente; se defienden todos los días. Y cuando el equipo deja de hacerlo, la responsabilidad de corregir el rumbo recae en quienes toman las decisiones.
    Hoy, más que nunca, el América necesita menos complacencia y más carácter.
    Porque la grandeza no se administra.
    Se exige.