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Fecha:
Diciembre 2025
Se estima que, en conjunto, ambos proyectos generen más de 4 mil empleos directos, así como más de 10 mil empleos indirectos
Publicado en Turismo
Los que dan pena ajena son los panistas, priistas y emecistas por el abominable silencio que prevalece en torno a la reforma electoral del oficialismo
Publicado en Notas principales
Mara Lezama anuncia hospitales con especialidades para Quintana Roo: La gobernadora del estado de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, anunció que, por primera vez en su historia del estado, se migrará la atención médica de tercer nivel en dos sistemas de salud, un cambio que marcará un antes y un después en la capacidad hospitalaria del estado. El principal eje de esta transformación permitirá que el hospital migre formalmente a tercer nivel y fortalezca la red del IMSS-Bienestar
Publicado en Estados
Viernes, 16 Enero 2026 09:58

Aliento diario, viernes 16 de enero

Aliento diario, viernes 16 de enero
Un día solo tiene veinticuatro horas, pero todos y cada uno de nosotros disponemos por igual de esas veinticuatro horas. La forma en que aprovechemos este tiempo limitado determinará cuánto lograremos en la vida y cuán satisfactoria será nuestra existencia.
 
Joyas del Corazón, viernes 16 de enero
Desearía que, por muchas que sean las tareas que la agobian cada día, cuando las quejas se asomen a su boca, en su lugar esboce una inmensa sonrisa y, haciendo gala de su riqueza interior, sea capaz de elogiar a su familia y a las personas que la rodean.
Publicado en Soka Gakkai
Embrace it opera bajo el programa Una Sola Voz, un marco colaborativo que articula al gobierno estatal, la iniciativa privada y la industria turística
Publicado en Turismo
En todo este vergonzoso asunto, falta ver como actuarán el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT)
Publicado en Notas principales
Jueves, 15 Enero 2026 11:45

Aliento diario, jueves 15 de enero

Aliento diario, jueves 15 de enero
Si perdemos hoy, ¡ ganemos mañana ! El espíritu de un vencedor se manifiesta en esta disposición para el desafío continuo.

Joyas del Corazón, jueves 15 de enero
El hogar no es algo que está ya formado, debemos trabajar para construirlo.
Publicado en Soka Gakkai
Arrecian protestas en Acapulco por falta de agua potable y drenaje averiado: Por la falta de agua potable, las protestas de los habitantes de Acapulco se multiplicaron en demanda del suministro y para exigir a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del municipio (Capama) la reparación de drenajes. La mañana de ayer, vecinos de la colonia Lázaro Cárdenas, Chinameca y La Laja tomaron las instalaciones de bombeo de la Capama
Publicado en Estados
El cobro de piso asola a todas las colonias, tanto las populares como las de clase media y alta
Publicado en Notas principales
Rinde frutos el plan Michoacán por la paz:Del 10 de noviembre de 2025 al 12 de enero del 2026, en el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, elementos la Defensa han detenido a 397 presuntos responsables de un delito y se han asegurado 218 armas de fuego, informó el Gabinete de Seguridad. En este plazo, también se han asegurado 15 mil 478 cartuchos útiles, 758 cargadores, 323 vehículos, 198 artefactos explosivos y 53 kilos de material explosivo
Publicado en Estados

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.