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Fecha:
Diciembre 2025
Casos de sarampión aumentan 71% en una semana en México:El brote de sarampión en México mantiene una tendencia al alza. De acuerdo con el informe diario de la Secretaría de Salud, los casos confirmados acumulados experimentaron un incremento de 71.3 por ciento en la última semana, al pasar de 760 personas infectadas el 20 de enero, a mil 302 el 28 de enero
Publicado en Estados
Viernes, 30 Enero 2026 10:29

Aliento diario, viernes 30 de enero

Aliento diario, viernes 30 de enero
Por breve que sea un encuentro, cuando el corazón resuena con una profunda empatía, las semillas de la amistad echan raíces. Lo esencial es actuar con seriedad y franqueza.

Joyas del Corazón, viernes 30 de enero
Cuando decidimos vencer nuestros propios límites, internamente ya avanzamos un paso más para alcanzar nuestra meta; en ese mismo instante concretamos la mitad de los objetivos e ideales que nos hemos trazado.
Publicado en Soka Gakkai
Scott Lantz, director Regional de Emirates en México, señaló: “esta clase   ofrece una experiencia de viaje superior para vuelos de larga distancia
Publicado en Turismo
Su gobierno no sólo ha sido rebasado por la violencia, sino que ha normalizado la presencia criminal en amplias regiones del estado
Publicado en Notas principales
Surge caso de sarampión en la facultad de medicina: Frente al brote de sarampión que se vive en el país, la Secretaría de Salud mantiene una fase intensiva de vacunación, debido a que en lo va del año. ya se confirmaron mil 244 casos, por lo que el acumulado desde febrero del año pasado sumó 7 mil 674 contagios. Las vacunas están disponibles de manera gratuita en el IMSS, IMSS Bienestar, 1SSSTE y demás instituciones públicas de salud sin importar la derechohabiencia
Publicado en Estados
Jueves, 29 Enero 2026 08:22

Aliento diario, jueves 29 de enero

Aliento diario, jueves 29 de enero
La búsqueda permanente de los propios intereses no nos dará una felicidad auténtica. El gran camino de la felicidad genuina se abre cuando nos esforzamos en bien de los semejantes.
 
Joyas del Corazón, jueves 29 de enero
No hay nada más meritorio y poderoso que la seriedad. Nada exuda más belleza ni espíritu juvenil que la actitud consciente de afrontar las cosas.
Publicado en Soka Gakkai
Según el dictamen oficial, el accidente se debió a la imprudencia del conductor, quien presuntamente circulaba a exceso de velocidad
Publicado en Notas principales
Agua de lluvia, a clínicas: El gobierno de Delfina Gómez Álvarez dotó de 13 nuevos sistemas de captación de agua de lluvia a centros de salud de nueve municipios.  Con ello, reporta un avance de 70 por ciento en la ejecución de dicho proyecto, que garantizará el acceso al agua y fortalecerá la atención médica para los mexiquenses
Publicado en Estados
Miércoles, 28 Enero 2026 08:15

Aliento diario, miércoles 28 de enero

Aliento diario, miércoles 28 de enero
La vida y la esencia del arte -se trate de la pintura, la música o la danza- consiste en expresar a través de la fuente de emociones el reino universal del espíritu humano. Es la fusión de lo individual con lo universal, por eso, el gran arte trasciende las barreras étnicas y nacionales para conmover a las personas de todo el mundo.
 
Joyas del Corazón, miércoles 28 de enero
Escuche y comprenda el corazón de cada persona; trate de saber qué le mortifica, cuáles son sus anhelos. El amor compasivo es el punto de partida para que todos puedan avanzar con esperanza y libertad. Se debe procurar aliviar la gran congoja que algunos llevan en su corazón y propiciar que sientan mayores alegrías.
Publicado en Soka Gakkai
De Ciudad de México a Tegucigalpa saldrá a las 11:30 de la mañana y llegará a Tegucigalpa a las 14:05
Publicado en Turismo
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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.